Lo crudo

Lo crudo

Desde hace unos años, la cocina japonesa se ha extendido por las gastronomías occidentales como un exponente de la más alta sofisticación. Parece que uno no es ‘moderno’ o no está al día si no le gusta la cocina japonesa, pone cara de haber visto una cucaracha si se le menciona el atún o el salmón crudos o no conoce un par de restaurantes de esta especialidad. En determinados ambientes, usted quedará como un botarate si no maneja con habilidad los palillos tal cual hubiese nacido en Osaka, por un poner. Es como, si en un movimiento pendular, hubiéramos pasado de las enrevesadas elaboraciones de la gran cocina francesa a la simplicidad más absoluta representada por consumir comida cruda. ¿Cruda? Bueno, habría mucho de qué hablar. A nadie se le ocurre especificar que se ha comido una ensalada o una naranja ‘cruda’. Sin embargo, uno de los platos que se puso de moda en su momento fueron las ‘crudités’, verduras que generalmente se cocinan y que se consumían en su estado natural. Esa es la clave: comer crudo lo que generalmente se cocina. En realidad, como ocurre con el sashimi japonés, la ‘crudité’ se acompañaba de una salsa en la que había que introducir el alimento, por lo que ya dejaba de ser consumido auténticamente crudo. Otros platos que, en su momento han representado sofisticación y la aventura, han sido el ‘esteak tartare’, carne cruda picada y especiada, o el carpaccio, finas láminas de carne cruda acompañadas de un aliño. Y es que este gusto por lo aparentemente primitivo en realidad esconde una culturización del salvajismo, asociándolo con valores como el riesgo, el cosmopolitismo, la búsqueda de lo exclusivo, de aquello que rechazan las mayorías. Así que, del ‘bocao’ que le metía uno de nuestros antecesores a un antílope recién cazado, antes de que se descubriera el fuego, a la degustación, por parte de un urbanita, de finas láminas de carne de buey acompañadas de queso parmesano, hay un mundo. O una historia: la del hombre.

RECETAS

Cabra al horno con patatas panadera

Cabra al horno con patatas panaderaTenemos que empezar con las patatas que serán el ingrediente que más tiempo nos lleve. Para ello, las pelamos y las cortamos en rodajas de medio cm de grosor las ponemos en una fuente resistente al horno, salpimentadas y casi cubiertas de aceite. Tapamos ...

(+) VER MAS.
CURIOSIDADES

La lumbre

La lumbreEl primer homínido que se encontró con el fuego –probablemente de forma accidental, por la acción de un rayo– se quemó. Y el primero que puso un trozo de carne (que no fuera la suya) a la acción del fuego, descubrió la cocina. Se dice que el primer asado ...

(+) VER MAS.
TRUCOS

Cabra roja

Cabra rojaLa cabra o cabrilla es un pescado es un pescado sabroso de carne dura y nacarada que suele confundirse con el cabracho, aunque éste es mucho más apreciado gastronómicamente. Un inconveniente es que tiene muchas espinas, aunque están dispuestas en zonas ...

(+) VER MAS.

Buscador

El Almirez

La cocina de cada día
de Pachi Larrosa.

Zarangollo con virutas de sepia
Zarangollo con virutas de sepia

Pelamos las cebollas y patatas, al calabacín le quitamos ambos extremos; a continuación cortamos estos ingredientes a rodajas, siendo las patatas más gruesas que el resto. Ponemos ...

(+) Más recetas de restaurantes.
Monasterio de Santa Ana Tinto Monastrell 2001
Monasterio de Santa Ana Tinto Monastrell 2001

Casa de la Ermita C/ Alfonso X, nº2, 1ºC- 30520 Jumilla (Murcia)

(+) Más catas de vinos.