Uva
Con doce granos del fruto de la vid, el que prensamos para fermentar su mosto y obtener el vino nuestro de cada día, despedimos los españoles el año viejo. Lógico: en las pepitas hay un rejuvenecedor aceite con linoleico, vitamina E y omegas.
Bastantes más granos nos permiten purgar parte de los excesos cometidos durante su despedida gracias a las muchas buenas propiedades que poseen: depurativas, desintoxicantes, hipotensoras, diuréticas...
Pero como andan bastante surtidas de calorías y glucosa, los obesos y los diabéticos deben abstenerse. Del centenar de especies que hay entre el verde pálido, el rojo encendido y el negro intenso, sólo unas veinte poseen consideración de mesa.