Chocolate caliente al antiguo estilo español, otra vez de moda en Filipinas

17-12-2009

Chocolate caliente al antiguo estilo español, otra vez de moda en Filipinas

Chocolate caliente

Carlos Santamaría

Restauradores filipinos están recuperando el sabor del chocolate caliente tradicional como era preparado por los antiguos colonizadores españoles, que trajeron la bebida a Extremo Oriente desde México, en el siglo XVIII.

En este país tan aficionado a los dulces, cada vez más cafeterías y pastelerías ofrecen en sus menús el "tsokolate de batirol", la versión local del producto original a base de cacao que hicieron popular los primeros frailes castellanos que cruzaron el Pacífico para evangelizar Filipinas.

Se trata de un chocolate caliente amargo poco espeso y cremoso, con textura algo granulada y elaborado con mucha paciencia, como cualquier comida cien por cien casera.

Recibe su nombre de la acción de batir sin parar los granos machacados de cacao con un molinillo o "batirol" hasta que el polvillo se disuelve con facilidad en el agua que hierve a fuego lento en la cazuela.

La operación debe repetirse tantas veces como sea necesario para que no queden espuma ni grumos, la textura sea totalmente uniforme y el sabor rico e intenso, con un leve gusto a nuez moscada.

Por supuesto, el azúcar se sirve aparte, pues la bebida original era amarga, como la descubrieron en México los primeros exploradores españoles, que tampoco añadían leche al chocolate.

"Está hecho de la manera tradicional y con mucha pasión", indica a Efe Socorro Castro, dueña de la cafetería "Choco-Late de Batirol" en la provincia filipina de Pampanga.

Tal es el afán de Castro por preparar la bebida de igual forma a como se hacía antaño, que se trajo al establecimiento sus propios morteros, mazos para triturar y jarras de cobre o "tsokolateras", que heredó de su abuela de origen español.

"Creo que algunas son mexicanas, llevan más de cien años en mi familia y aquí es donde mejor pueden estar", asegura.

Aunque la mayoría de estos recipientes decoran las estanterías, Castro dijo que guardan algunos en la cocina para utilizarlos si aparece algún cliente especial en este pequeño local, que rezuma historia pese a su ubicación en un moderno centro comercial.

"Choco-Late de Batirol" también vende imitaciones de las "tsokolateras" y todos los ingredientes para quien desee preparar la bebida en su propia casa.

El cacao de la receta de Castro en particular proviene de las tierras altas de Baguio, la antigua capital de verano filipina bajo Estados Unidos, al norte de la isla de Luzón, pero otros prefieren los granos de la región de Bicol o las Visayas, al sur de Manila.

Hace un siglo, el consumo del "tsokolate" estaba extendido a casi todo el archipiélago y cada tarde se tomaba uno o dos tazones el héroe de la independencia José Rizal, quien menciona la bebida en su célebre novela "Noli Me Tangere", considerada la obra cumbre de la literatura filipina.

España perdió Filipinas en 1898 y desde entonces el mercado de los dulces está dominado por los productos de Estados Unidos, que sustituyó en el desayuno y la "meryenda" el chocolate por el café.

Sin embargo, la receta del "tsokolate" jamás se perdió y todavía lo toman en las grandes ocasiones las familias de arraigo colonial.

"Me recuerda a mi infancia, es justo como lo suele preparar mi abuela en Nochebuena para toda la familia. Es como tener todo el sabor de la Navidad en una pequeña taza", señala relamiéndose los labios la famosa chef filipina Barni Alejandro.

En los últimos años, la gastronomía filipina empieza a renegar de la influencia norteamericana y experimenta ahora un retorno a sus orígenes y nuevo gusto por los sabores que introdujeron en sus platos casi cuatro siglos de dominio colonial español.

Pese a que la cocina del país es de las menos conocidas de Asia, expertos culinarios como Alejandro defienden que el archipiélago esconde un sinfín de joyas gastronómicas que están empezando a ser apreciadas por los paladares más exigentes, "y este chocolate es un ejemplo", afirma en perfecto castellano la gourmet.


Buscador

El Almirez

La cocina de cada día
de Pachi Larrosa.

Zarangollo con virutas de sepia
Zarangollo con virutas de sepia

Pelamos las cebollas y patatas, al calabacín le quitamos ambos extremos; a continuación cortamos estos ingredientes a rodajas, siendo las patatas más gruesas que el resto. Ponemos ...

(+) Más recetas de restaurantes.
ENVÍA TUS RECETAS
Envía tus recetas

Comparte tus recetas de cocina con los usuarios de laverdad.es

(+) ENVIAR.

Las Reñas Monastrell Rosado 2002
Las Reñas Monastrell Rosado 2002

Bodegas del Rosario Avda. de la Libertad, s/n Bullas

(+) Más catas de vinos.