Comer picante a diario puede ayudar a prevenir el cáncer

10-01-2007

Comer picante a diario puede ayudar a prevenir el cáncer

Pescado congelado

Es evidente que un exceso de reglamentación en gastronomía, como en la vida misma, tiene sus partes positivas y negativas. Positivas en cuanto están destinadas a dignificar las bajas calidades, estableciendo niveles mínimos. Claro que esta pose se nos antoja bastante más formal que real. Casi nunca una Denominación de Origen ha garantizado la dignificación del producto ‘amparado’, nunca, jamás la categoría gastronómica; han sido sobre todo a instancias propagandistas para ‘políticos’ más o menos encubiertos. Su razón de ser puede ser única y estrictamente alimenticia: que el botellón que ingieran los malos y paupérrimos bebedores no llegue a envenenar a nadie. Está bien.

Lo que sucede es que cuando las leyes se generalizan pueden ocasionar más perjuicios que beneficios. En vez de afrontar las causas de raíz que ocasionan la salmonela, de reformar el sistema estandarizado de producción de los huevos, se obliga a los cocineros, a cuajarlos o, puestos a la aberración, se puede llegar a prohibir su empleo público en fresco. ¿Cuáles serían las consecuencias de una medidas tan drásticas? El ocaso de la tortilla de patatas, del huevo frito, del huevo a baja temperatura... contrasta con los miles y miles de huevos que hemos comido en nuestra vida poco hechos, con la yema líquida y tan sólo caliente, que nunca nos han causado la menor alteración física. ¿Tiene justificación privarnos de tanto placer durante tantos años para evitar un hipotético y pequeño problema sanitario?

El Ministerio de Sanidad lleva el desenfreno normativo a imponer el pescado congelado –no sé si el de piscifactoría también– para evitar el anisakis. No seremos mal pensados, aunque siempre nos quedará la duda de si detrás de todo esto no se esconden intereses económicos. Como siempre nos quedará la duda de por qué los ayuntamientos potencian tanto los centros comerciales con faraónicos hipermercados en detrimento del pequeño negocio. Puestos a prohibir, por qué no se suprimen las ostras de obtenidas en bateas, que ocasionan infinitos más trastornos que el anisakis. Y qué decir de otros mariscos que están en la mente de todos.

Razones oscuras

Prohibir y prohibir conduciría a una sociedad tan saludable como mediocre. Eso sí, nadie iría a urgencias por estos motivos, aunque ya acudiría por otros. Puestos a reducir el gasto sanitario... prohibamos acudir a los hospitales. Y es que, además de la buena voluntad de la ministra, que dice velar por nuestro estado físico muy a nuestro pesar, tiene que haber detrás de tanto decreto algún que otro motivo económico.

Lo que sí resulta incuestionable es que seguir los designios de la autoridad política ocasionará un deterioro económico y un evidente desprestigio de la culinaria española. Curiosamente, las dos cocinas que más prestigio han obtenido en las últimas décadas, la japonesa y la española, se han distinguido por comer el pescado crudo o poco hecho, igual que sucede en Italia, sociedades en las que no se ha llegado a tal extremismo.

Todos los conceptos culinarios que han triunfado en los últimos tiempos y están plenamente instaurados, todas las técnicas que se aplican en la alta cocina, la tecnología con la que trabaja en los mejores fogones... todo quiere ser dinamitado por un gobierno que desconoce la gastronomía, y que incluso osa perseguirla. ¿Qué futuro espera a los platos de pescado, iconos de nuestra coquinaria? Estamos ante un atentado dantesco contra la materia prima de imprevisibles consecuencias.

Frente a esta campaña insertada en los mayores rotativos del mundo –«en España te recibiremos con un plato congelado; y si no quedas a gusto, repites»–, se impone la desobediencia de los cocineros, so pena de asumir la hecatombe de una profesión que antes o después, de acatar estas ordenanzas, está llamada a terminar convertida en manipuladora de las recetas procedentes de la industria alimenticia.

Ya nos imaginamos al Gobierno poniendo un guardia en cada fogón. ¿El objetivo es clandestinizar el bien hacer de los chefs? Y es que, queridos cocineros, de hacerle caso acabaréis teniendo el mismo prestigio culinario que Cuba, donde todas las langostas permitidas por el sistema son obligadamente congeladas. Morir de asco, ¿es un deseo o una realidad? ¿Llegaremos a poner a dieta oficial a todos los diabéticos?


Buscador

El Almirez

La cocina de cada día
de Pachi Larrosa.

Zarangollo con virutas de sepia
Zarangollo con virutas de sepia

Pelamos las cebollas y patatas, al calabacín le quitamos ambos extremos; a continuación cortamos estos ingredientes a rodajas, siendo las patatas más gruesas que el resto. Ponemos ...

(+) Más recetas de restaurantes.
ENVÍA TUS RECETAS
Envía tus recetas

Comparte tus recetas de cocina con los usuarios de laverdad.es

(+) ENVIAR.

VIÑAHONDA blanco joven 2008
VIÑAHONDA blanco joven 2008

Bodegas SILVANO GARCÍA Avenida de Murcia, 29 30520 Jumilla (Murcia) Tel. 968 780 767 Fax: 968 716 125 bodegas@silvanogarcia.com www.silvanogarcia.com www.bodegasilvanogarcia.blogspot.com ...

(+) Más catas de vinos.