Pulpo de lujo

15-11-2005

Pulpo de lujo

Plato de pulpo confitado

Siempre gozó de gran predicamento en Galicia, o allí donde hubiese un restaurante o un bar gallego, pero estaba reducido a ámbitos geográficos concretos o a embajadas gastronómicas. En los últimos años, en cambio, ha roto fronteras, subiendo muchos puestos en el ranking de popularidad de los platos tradicionales. Hasta tal punto que el pulpo a feira –con aceite, sal y pimentón– está hoy casi tan implantado en las tascas, tabernas, mesones y casas de comidas como la tortilla de patatas. ¿A qué puede deberse un crecimiento tan rápido de este plato? No creemos que responda a una moda.

Siempre nos quedará la duda de si se ha producido por una sociología palatal favorable. Es decir, si hoy gusta más que ayer o sintoniza mejor con las nuevas generaciones. Pudiera ser. Aunque pensamos que son determinantes otros factores.

El éxito del pulpo a feira, en particular, hay que buscarlo en primer lugar en el encanto particular del cefalópodo. Complace a la inmensa mayoría sin provocar exclamaciones. Nadie lo considera un manjar, pero somos legión aquellos a quienes nos encanta su sabor, su textura, el corte, la apariencia. Tiene atractivo, una virtud que se hace extensible a la receta galaica, de una sencillez encomiable y una definición cultural plena. Sal marina, aceite y pimentón; pocos ingredientes nos serán tan familiares.

Además de ser rico, tener un aderezo fácil y no resultar especialmente costoso, el pulpo se ha visto beneficiado por el deterioro general de las materias primas. Se trata de un producto que no ha perdido tantas cualidades intrínsecas como muchos géneros implantados en nuestros hábitos alimenticios; entre otras razones, porque aguanta muy bien la congelación, como pocos alimentos, como casi ninguno; incluso la exige su consistencia.

A las mil maravillas

La clave de la cuestión radica, sin embargo, en que el pulpo lleva a las mil maravillas, insuperablemente, su cocción y comercialización al vacío. Cumple con todas las expectativas del comensal. Sobrepasa, y con creces, los parámetros de calidad esperada. Y para mayor tentación, su caducidad es larga; permite un margen de consumo en hostelería y en el hogar que garantiza el aprovechamiento. Y sólo requiere darle un golpe de calor: lo justo para que alcance 60 grados, preservando así su sabor y textura. Luego sólo resta aderezarlo al gusto con el aceite, el pimentón y la sal. Por si fuera poco, el precio no es elevado.

Vamos, que los bares tienen un auténtico chollo con el pulpo cocido y al vacío que comercializan diferentes marcas. Abrir una bolsa, dar un golpe de calor, condimentar y, en cinco minutos, en la mesa. Sin este procedimiento, el pulpo –en general– y la receta a feira –en particular– seguirían siendo un condumio largo y trabajoso de preparar, circunscrito a un costumbrismo conocido.

A voluntad de todo aspirante está satisfacer la apetencia de cefalópodo. En cualquier casa, como capricho y recurso, no tiene otro secreto que comprar bien. Sólo hace falta adquirir una bolsa de alguna de las grandes marcas existentes en el mercado –Nuchar, Salanort…–, que lo sirven en tres variantes: fileteado, el más cómodo; en patas enteras, que permite al cliente el corte deseado y preserva mejor el carácter, o en pieza. A partir de ahí, es cuestión de prepararlo a feira o con una vinagreta o al i oli. También se puede cocinar con él una ensalada o una marmita si se busca un plato principal.

LA RECETA

Pulpo a feira

Ingredientes:
1 pulpo de 2 kilos.
1 kilo de patatas.
100 gramos de pimentón
picante.
Sal y aceite de oliva.

Preparación:
Lavar el pulpo en agua fría.
En una olla con agua al fuego, cocerlo. Hay que meterlo y sacarlo del agua tres veces, dejando que en cada intervalo vuelva a hervir.

Pelar y cortar las patatas en dados. Incorporar las patatas al agua del pulpo.
Dejar cocer el pulpo y las patatas durante 15 minutos y retirar las patatas. Al cabo de 5 minutos, retirar la olla del fuego y dejar reposar el pulpo 5 minutos más en el agua.

Introducir las patatas en el horno durante 5 minutos.
Sacar el pulpo del agua y cortarlo en trozos.
Poner el pulpo y las patatas en una fuente y condimentarlo todo con sal, pimentón picante y aceite.


Buscador

El Almirez

La cocina de cada día
de Pachi Larrosa.

Zarangollo con virutas de sepia
Zarangollo con virutas de sepia

Pelamos las cebollas y patatas, al calabacín le quitamos ambos extremos; a continuación cortamos estos ingredientes a rodajas, siendo las patatas más gruesas que el resto. Ponemos ...

(+) Más recetas de restaurantes.
ENVÍA TUS RECETAS
Envía tus recetas

Comparte tus recetas de cocina con los usuarios de laverdad.es

(+) ENVIAR.
CRÁPULA 2008
CRÁPULA 2008

CRÁPULA VINOS Gabriel Martínez Valero Wine Manager Teléf. 662 380 985 968 781 855 e-mail: gmartinez@vinocrapula.com

(+) Más catas de vinos.