22-03-2005
ALIANZA EDITORIAL. Libro de bolsillo
Dado que el sedentarismo y el sobrepeso nos pone a todos en puertas de una dolencia que acarrea muy graves consecuencias sin los pertinentes cuidados, y que cuenta con la alimentación por principal aliada o enemiga, el interés del libro trasciende el lógico del paciente: todos los precisados de menús bajos en calorías, hidratos de carbono y grasas, pero exigentes respecto al sabor, originalidad y variedad de cada plato, encontrarán aquí la posibilidad de disfrutar de una apreciable selección de delicias culinarias.
Sólo dispongo de la edición de 1984, y sin duda algunos principios, como sustituir el aceite de oliva por los de girasol y maíz, las carnes de cerdo por las de vacuno, y los pescados azules por los blancos, habrán sido revisadas posteriormente: los excluidos cuentan hoy mucho mayor crédito que sus tradicionales sustitutos, y los dietistas no paran de alabar las demostradas virtudes cardiovasculares del virgen extra, los ibéricos y las sardinas.
Siempre en su adecuada proporción, por supuesto.
Todas las recetas, algo que convierte los treinta menús propuestos de tres o cuatro platos –primero, segundo, complemento, postre– en particularmente atractivos, son «de muy fácil confección y no se necesita poseer conocimientos maestros para realizarlos», según indica la autora.
Doy fe que es cierto.