21-12-2004
¿Qué tienen en común el café, el chocolate, el aceite de oliva, el vino...?
Que todos proceden de plantas.
¿Por qué son beneficiosos para la salud?
Porque los alimentos de procedencia vegetal contienen compuestos químicos que las plantas han desarrollado a lo largo de millones de años, para defenderse de los radicales libres y otras amenazas del entorno, y que el hombre ha ingerido durante sus años de evolución.
Con el rápido desarrollo de la industria alimentaria y el aumento del consumo de alimentos 'refinados' y 'fáciles de comer' (es decir, ricos en harinas blancas, grasas saturadas o 'trans', azúcares y sal), las sociedades occidentales nos privamos de la protección que nos ofrecía la naturaleza y a la que estaban habituados nuestros genes por herencia histórica.
De hecho, la ciencia ha comprobado que la dieta hipercalórica, y pobre en fitoquímicos y fibra, que se sigue en muchos países occidentales está directamente relacionada con la mayoría de los casos de cáncer, enfermedades cardiovasculares, hipertensión, diabetes....
¿Podemos tomar extractos de fitoquímicos para proteger nuestra salud?
Quizá la respuesta no sea tan sencilla. Porque lo más interesante es que cada alimento aporta su propio 'paquete' de fitoquímicos en el que unos refuerzan o ayudan a expresar los beneficios de los otros. Como decían nuestras abuelas, 'el secreto está en la naturaleza'.