25-11-2003
El plátano se ofrece en sorbete, cremas, gelatinas...
Hay un tipo de frutas, la mayor parte de ellas consideradas muy exóticas, que poseen unas carnes cremosas y fragantes, y contienen en su interior multitud de semillas, del plátano al higo chumbo, pasando por la guayaba y terminando con el kiwi, frutos que por sus caracteres y, sobre todo, por su textura son los intérpretes principales de modernos sorbetes, untuosas cremas frías, gelatinas temblorosas y etéreas mousses.
En esa relación de frutas de blandas pulpas y de numerosas pepitas no es un error incluir el plátano, aunque muchos se preguntarán: mantecoso sí que es, pero ¿dónde están sus pepitas?
La respuesta es sencilla: aunque en la actualidad no aparezca apenas rastro de aquéllas, a finales del siglo XIX y antes de su generalizada comercialización, este fruto contenía multitud de semillas de color oscuro y sabor amago.
La naturaleza ha recibido en este caso cierta ayuda: la de los horticultores y científicos que perfeccionaron la especie gracias a una constante y cuidada selección.