25-11-2003
SABOR. El cava, una bebida para todo el año. / LA VERDAD
Pese a lo que una mayoría piensa, el cava, hermano gemelo del champán francés, es una bebida para tomar en cualquier momento del día y no especialmente a la hora del postre; sin embargo, se sirven comidas en las que el champán acompaña de principio a fin.
Después de haber pasado por todas las etapas de vinificación –el cava es un vino–, antes de embotellarlo se somete al tratamiento que le hará más o menos dulce. Un año más tarde se pone a la venta, aunque los mejores cavistas lo guardan durante tres años en bodegas oscuras, sobre todo cuando la cosecha ha sido extraordinaria.
Un síntoma elemental e infalible para detectar la calidad del cava son las burbujas: si son gordas, el espumoso es malo, y lo contrario cuando son finas. Otro error extendido es el tipo de copa que se utiliza. Las estrechas y alargadas, tan oficiales, son la negación del servicio, puesto que impiden olfatear el líquido y no poseen una amplia transparencia. La más apropiada es la tulipa, que también se emplea para el vino.