03-03-2001
GaultMillau, la que fuera la guía más vanguardista del panorama gastronómico mundial, impulsora de la Nueva Cocina, parece que quiere dejar de zigzaguear y aspira a recobrar el rumbo perdido desde que la publicación fue vendida por Christian Millau. Lo tiene difícil por varias razones: falta de credibilidad de la prensa culinaria gala, que milita en el chauvinismo inflacionista, y ausencia de un criterio innovador que lidere un cambio cultural profundo. Veremos si lo consigue.
Por ahora, evoluciona positivamente al situar tres nuevos 19/20: Pierre Garnaire, en París; Michel Troisgros, en Roanne; y Régis Marcon, en Saint-Bonet-le-Froid. Desciende a 18 a L'Arpege de Alain Passard, en París; y a 17 a La Bastide de Saint-Antoine de J. Chibois, en Grasse; y a Apicius, de J-P. Vigaro, en París. El reto pendiente ahora es adecuar las calificaciones a la realidad.