05-02-2000
El vodka es el segundo destilado de alcohol más consumido en el mundo y Smirnoff, la marca líder del mercado; he ahí su importancia. Sus botellas presentan ahora una nueva imagen, que va dirigida a resaltar su triple destilación, lo que es sinónimo de pureza en la elaboración, ya que con ella se obtiene un producto mucho más refinado.
Tras efectuar las tres fases de destilación del alcohol, se pasa a mezclar con agua desmineralizada y filtrada, absolutamente libre de impurezas, para ser sometido el conjunto a otro proceso de filtrado a más de 500 grados durante ocho horas. El resultado de este proceso es una mayor sutileza al paso por boca.