Restaurante Alborada

Restaurante Alborada

Restaurante Alborada

Ha consolidado Antonio Muñoz este restaurante de colores claros y cálidos, bien iluminado, recoleto y por nombre Alborada, indicio de una prometedora andadura que precisaba de esfuerzo y profesionalidad.

Natural de Caravaca, Antonio se curtió en el restaurante Cabo Roig (verano del 69), la Fragua (Madrid), Rincón de Pepe y Rocío, y en todos ellos se ganó la confianza de los clientes.

Lo mismo ha ocurrido en este céntrico establecimiento de vocación familiar y capacidad para 60 comensales, de mesas amplias y convenientemente separadas, zócalo de madera, amplios manteles blancos y en las paredes obras de Pina Nortes, Avellaneda y serigrafías de la puerta de la Gloria, la Riada de Santa Teresa, la popular calle de la Acequia y la plaza de San Pedro, barrio de antiguos tejedores de felpas y montereros.

Cuatro años va a cumplir ahora y en sus fogones se trabajan buenas materias primas («Antonio es valiente y sabe hacer la plaza» dice un veterano pescatero de Verónicas), tanto da si se trata de un guiso tradicional, una ensalada de rape y de langosta, pescados a la sal, manos rellenas de magro, foie y trufa, rodaballo a la crema de coliflor con aceite de caviar o la terrina de verduras ligada con foie y salsa de setas, el plato que Juan Ginés Vera presentó en la pasada cena de Hostemur.

No faltan, para abrir boca, las caracolas de mantequilla que ofrecía Raimundo ni la hueva de atún con almendras fritas (algunos restauradores muestran tendencia a tostarlas y salarlas en exceso; la sal, el uso indiscriminado de las freidoras y los puntos de cocción que anulan sabores y texturas son las principales rémoras de nuestra gastronomía).

En Alborada se agradece el ligero rebozo de unos ilustrísimos boquerones fritos rellenos de anchoas, bocado tan sencillo como exquisito, y lo mismo cabe decir de los chipirones encebollados en su tinta. Carnes y pescados llegan a la mesa en su mejor punto, y como colofón un sorbete de fresa y un plato al centro para compartir con un tentador surtido de dulcerías: nube de chocolate caliente, tarta de queso con carne de membrillo, tarta de naranja y tarta de brevas, nata y fresas.

Ahora, en verano, la barra es una buena alternativa para comer de manera más frugal: los sensacionales boquerones rellenos, la cazuela de barro con un guiso de vieja, los lomos de merluza rebozados....

Puri, su esposa, borda el arroz y bogavante.

RESTAURANTE ALBORADA
C/Lepanto, 4.
Tfno: 968 / 232 323
Precio: 30/40 euros.
Cierra domingos y dos semanas de agosto.


Buscador

El Almirez

La cocina de cada día
de Pachi Larrosa.

Zarangollo con virutas de sepia
Zarangollo con virutas de sepia

Pelamos las cebollas y patatas, al calabacín le quitamos ambos extremos; a continuación cortamos estos ingredientes a rodajas, siendo las patatas más gruesas que el resto. Ponemos ...

(+) Más recetas de restaurantes.
ENVÍA TUS RECETAS
Envía tus recetas

Comparte tus recetas de cocina con los usuarios de laverdad.es

(+) ENVIAR.

HACIENDA PINARES Monastrell Dulce 2007
HACIENDA PINARES Monastrell Dulce 2007

Bodega Hacienda Pinares c/ San Juan Bautista, 18 02500 Tobarra ( Albacete) telf.: 967 327 174 móvil 609 108 393

(+) Más catas de vinos.