Acabado del plato / LV
Hablamos de pimientos verdes de esos italianos, alargados. Dependiendo del tamaño, con dos o tres por persona bastará. Deberemos elegirlos, eso sí, lo más rectitos posible, desechando esos otros más retorcidos. Y ¿Por qué? Porque primero los vamos a cortar los rabitos y los vamos a hacer ala plancha o en una sartén con muy poco aceite. Iremos dándoles la vuelta hasta que toda su piel se vaya oscureciendo.
Y atención, que aquí viene lo importante: según los vayamos teniendo con la piel tostada, los meteremos inmediatamente en un bol con agua con cubitos de hielo. Al pegarles este choque térmico conseguiremos quitarles la piel muy fácilmente. Ya saben que estos pimientos son difíciles de pelar. Pues así saldrá la piel sola. Les cortaremos pa parte superior y les sacaremos las semillas con cuidado y una vez bien peladitos, los reservamos. Vamos a por la salsa, que es una especie de salsa vizcaína, de esa que se usa en el norte para el bacalao.
Lo vamos a hacer fácil. Con un bote de tomate natural triturado, si no se quieren liar a hacerla natural. Picamos cebolleta tierna y la ponemos a sudar en una sartén. Cuando esté transparente, añadimos el tomate triturado y la carne de cuatro pimientos choriceros o ñoras que hayamos tenido a remojo durante una hora antes. Salpimentamos. Añadimos un poco de caldo de verduras o de agua y dejamos que reduzca, hasta que quede una salsa espesa y de un rojo oscuro.
Y ahora vamos a por el relleno. Cocemos unas pocas patatas partidas en trozos, y mientras se van cociendo, ponemos a pochar cebolla tierna cortada en juliana. Cuando se vaya poniendo transparente añadimos una berenjena cortada en trocitos pequeños. salpimentamos y dejamos que se vaya haciendo todo poco a poco. Al final, añadimos unas colas de gambas, que o pueden ser naturales o de esas congeladas, damos unas vueltas y reservamos. Aplastamos las patatas con un tenedor y les ponemos sal, un pellizco de la salsa de tomate y un pellizco de mostaza. A esa masa añadimos el sofrito de cebolla, berenjenas y gambas, removemos bien y con esto vamos rellenando los pimientos.
Estamos casi acabando, Ponemos los pimientos rellenos en una fuente del horno, los regamos con unos hilos de aceite de oliva y los tenemos 15 minutos a 180 grados. Y a montar el plato. Dibuje dos rayas paralelas de esa salsa medio a la vizcaína que hemos hecho, cruce dos o tres pimientos y ya si se pone artísta, coloque encima de cada pimiento verde una tira de pimiento rojo de esos de bote.. Yo les aseguro que les aplaudirán con las orejas, porque las manos las tendrán ocupadas.
El día anterior colocamos el trigo en un bol y lo aireamos con las manos mientras soplamos para eliminar el polvillo o pelusilla que tiene. Lo ponemos a remojo hasta el día siguiente (al menos 12 horas). Antes de empezar el guiso, ponemos las almejas
Existen referencias al trigo en la alimentación humana en las tablillas de escritura cuneiforme de la civilización de Sumer, en zonas que hoy ocupa la moderna Irak. Después, el trigo pasó del valle del Nilo a las civilizaciones griega y romana, y de
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...