Acabado del plato / LV
Picamos muy finamente 1 puerro, 2 cebolletas tiernas, 4 dientes de ajo y un pimiento verde, de esos alargados.
Ponemos a pochar la cebolleta en una cazuela con un chorrito de aceite de oliva. La dejamos que se haga unos diez minutos. después añadimos el ajo y el pimiento, y tras unas vueltas, el puerro. Llega el momento de añadir el choricito, que es la clave de este plato. Pondremos cuatro o cinco rodajas gruesas por comensal de un chorizo fresco, para guisar. Si es ibérico, mejor, claro, pero no es necesario. Dejamos otros diez minutos a fuego lento, para que el choricillo vaya soltando su grasa.
Añadimos ahora seis patatas medianas, peladas y cortadas a lo madre, que se suele decir, o sea chasqueadas. Se trata de meter el cuchilllo y hacer un giro de muñeca, para que los trozos sean lo más irregulares posibles. De esa manera, se irán erosionando con la cocción, engordando bien el plato. Damos unas vueltas, salpimentamos, añadimos dos pimientos choriceros (o dos ñoras) sin las semillas. Añadimos medio vaso de vino blanco. Dejamos hervir a fuego fuerte un minuto y cubrimos de agua más dos dedos. Cuando empiece a hervir, bajamos el fuego al mínimo y lo dejamos 40 minutos.
Una de las claves de este plato es la untuosidad que debe tener. Para ello es importante que, de vez en cuando movamos la cazuela suavemente, para que la patata se vaya deshaciendo poco a poco. Especi almente los últimos 10 minutos. Bueno. A los 40 minutos, sacamos las ñoras, les quitamos la carne, la machacamos en un mortero con unos granos de sal gorda, lo desleímos con un poco de agua y lo incorporamos a la cazuela. Damos unos meneos, apagamos el fuego y lo dejamos reposar 15 minutos.
Uno de los grandes de la cocina, Paul Bocuse, se quedó prendado de este plato cuando lo probó. Háganle caso.
Variación: Si les sobra, pueden disfrutar de otra delicia: retiren las rodajas de chorizo y píquelas a cuchillo. Pase las patatas por un pasapuré y sírvalo como una crema, con los trocitos del chorizo servidos por encima. Dibujen un hilito de aceite de oliva y añadan un pellizco de perejil picado. Lo que los modernos llaman una deconstrucción, o así.
El día anterior colocamos el trigo en un bol y lo aireamos con las manos mientras soplamos para eliminar el polvillo o pelusilla que tiene. Lo ponemos a remojo hasta el día siguiente (al menos 12 horas). Antes de empezar el guiso, ponemos las almejas
Existen referencias al trigo en la alimentación humana en las tablillas de escritura cuneiforme de la civilización de Sumer, en zonas que hoy ocupa la moderna Irak. Después, el trigo pasó del valle del Nilo a las civilizaciones griega y romana, y de
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...