Acabado del plato / LV
Imagínese usted que se le ha echado la mañana encima. Son casi las dos de la tarde y ni siquiera ha empezado a hacer la comida. Se dirige al frigorífico buscando la inspiración divina y pensando dónde dejó el teléfono de la pizzería. Abre la puerta y en el desolador panorama destacan unas pobres salchichas, apenas una ración. Tenemos también lo de siempre: pimientos, cebollas... y ¡ah! un bote de garbanzos de estos de cristal tan monos. Bueno, pues ya podemos hacer algo y evitar las pizzas.
Venga, a la tabla de picar. A darle caña a un pimiento verde, de esos planos y alargados. Cortamos en rodajas una zanahoria. Picamos también muy bien una cebolla, un tomate maduro y un par de lonchas de jamón ?si tenemos panceta nos vale, ¿que no? pues un poco de chorizo?. Bueno, ponemos una cazuela al fuego con un chorrito de aceite de oliva, el pimiento verde, la zanahoria y la cebolla.
Lo pochamos todo bien y añadimos en este momento un pellizco de romero. Removemos y añadimos las salchichas cortadas a trozos. Subimos el fuego, las movemos bien hasta que cambién de color y entonces añadimos el tomate picado.
Tras unas cuantas vueltas, añadimos una patata cortada a trozos irregulares, ya saben, con el chasquido, y los garbanzos del bote tal cual. Incorporamos también al guiso una hoja de laurel, una punta de pimentón dulce, sal y pimienta. Volvemos a remover y cubrimos con caldo o agua. Tapamos, ponemos el fuego al mínimo y lo dejamos hacer entre 20 y 25 minutos.
Bien, pues ya está. Si los últimos cinco minutos ha tenido usted la paciencia de mover con suavidad la cazuela, habrá conseguido que la patata se erosione ligeramente y haya aportado espesor al guiso. Ya lo tiene. En poco más de media hora hemos resuelto el problema de la comida, y por cuatro duros de los de antes.
VARIANTE: Por cierto, ¿quieren que les diga otra cosa que se puede hacer con un humilde bote de garbanzos? Pues miren, escúrranlos de su caldo, júntenlos con un par de patatas y dos zanahorias cocidas; pásenlo todo por un pasapuré. Salpimente, añada un chorrito de aceite o una punta de mahonesa y bata bien.Y ya tenemos lo que los snobs llaman humus, o sea, un puré de garbanzos que puede servir perfectamente como guarnición para nuestras queridas salchichas
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Existen referencias al trigo en la alimentación humana en las tablillas de escritura cuneiforme de la civilización de Sumer, en zonas que hoy ocupa la moderna Irak. Después, el trigo pasó del valle del Nilo a las civilizaciones griega y romana, y de
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...