Este plato hay que preverlo un día antes. Porque necesitamos poner a remojo los garbanzos, pero también las castañas. Cuidado, por separado ¡eh! Con una noche vale. Cuando vayamos a hacer el plato, escurrimos ambos ingredientes. Para cuatro personas, utilizaremos unos 300 gramos de garbanzos y unos 150 de castañas secas. Es decir: el doble de peso de garbanzos que de castañas. Unos dos litros y medio en olla normal para unas dos horas de cocción. Pero, si les parece, que no andamos muy bien de tiempo, vamos a usar nuestra olla a presión. Pongan en la olla, junto con los garbanzos y las castañas, 1 zanahoria, una cebolla y una rama de apio.
Cubrimos de agua y añadimos romero, tomillo y un poquito de hierbabuena. Sal, pimienta, dos cucharadas de aceite y a tapar la olla que tendremos unos 40 minutos. Pasado este tiempo, abrimos la olla: ya saben, bajo el grifo al chorro de agua fría. Tengo un amigo al que se le olvidó poner agua a unas lentejas. Dejó la cocina alicatada hasta el techo. Y menos mal que no estaba él, porque si no le llamaríamos ahora el hombre de hierro.
En una sartén, con un poco de aceite, doramos bien unos trozos pequeños de calabaza ?unos 100 gramos? y al final, añadimos un par de lonchas de jamón serrano bien picaditas. Un par de vueltas y a la olla. Añadimos un cazo de salsa de tomate, tapamos la olla y la tenemos otros 20 minutos. Y ya está. Tenemos un estupendo plato, sabroso, nutritivo y de lo más vistoso en la mesa. Ah, y barato, barato.
Acompañamiento
Un plato de este tipo, en realidad plato único, lo podemos acompañar con una buena ensalada al centro. Les voy a proponer una muy sencilla pero espectacular. Corten lechuga en juliana y dibujen una corona alrededor de una fuente redonda. Cuezan al vapor unos berberechos, que están riquísimos y a buen precio, y alíñenla con una salsa mignonette.
Verán, ésta es una salsa que los franceses usan para las ostras, pero es que hoy, qué casualidad, ¡qué se nos han acabado las ostras! Les aseguro que cualquier molusco cocido al vapor está de vicio con esta salsa, que además es muy sencilla: Rallen una escalonia -una cebolleta de esas rojas-, mézclenla en un bol con el zumo de un limón, dos cucharadas soperas de vino tinto y una cucharada de vinagre de vino. Manténgalo tapado 30 minutos y antes de servir, añada sal y pimienta y bátalo bien.
El día anterior colocamos el trigo en un bol y lo aireamos con las manos mientras soplamos para eliminar el polvillo o pelusilla que tiene. Lo ponemos a remojo hasta el día siguiente (al menos 12 horas). Antes de empezar el guiso, ponemos las almejas
Existen referencias al trigo en la alimentación humana en las tablillas de escritura cuneiforme de la civilización de Sumer, en zonas que hoy ocupa la moderna Irak. Después, el trigo pasó del valle del Nilo a las civilizaciones griega y romana, y de
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...