Acabado del plato / LV
Vamos a empezar por el pisto. Picamos en juliana bastante cebolleta y la ponemos a pochar en una sartén amplia con un chorrito de aceite de oliva La dejamos hacerse lentamente durante 15 minutos. Mientras tanto, picamos también en juliana un pimiento verde y medio calabacín. Lo incorporamos a la sartén. Lo dejamos otros diez minutos, moviéndolo de vez en cuando.
Añadimos ahora tres tomates pelados, limpios de semillas y agua y picados. Lo aliñamos todo con sal y azúcar en la misma cantidad y pimienta negra molida. Tapamos y dejamos que se vaya haciendo a fuego lento.
Escogemos ahora cuatro champiñones grandes por persona. Les quitamos los rabos, los lavamos bien y los secamos. Los ponemos en una sartén a fuego fuerte con un poco de aceite y les vamos dando la vuelta con una cuchara y un tenedor hasta que se doren bien por todas partes, Sacamos y reservamos. En el mismo aceite rehogamos unos ajos tiernos muy picaditos.
Cuando estén a punto, echamos jamón serrano muy picado. Un par de vueltas y rellenamos con esto los champiñones. Mientras tanto, en la otra sartén, habremos tenido nuestro pisto haciéndose lentamente durante unos 40 minutos. Si vemos en algún momento que se nos seca, añadimos un poquito de agua o caldo y seguimos la cocción. Al final nos tiene que quedar una masa melosa.
Y vamos a emplatar. Colocamos en la base de cada plato una cama de pisto. Encima colocamos cuatro champiñones por persona y dejamos caer por encima un poco más del pisto. Sencillo, fácil, barato... y delicioso.
VARIACIÓN: Podemos hacer esta receta utilizando múltiples rellenos con lo que tengamos por el frigorífico: atún, huevo duro y salsa de tomate; unos guisantes pequeños salteados con jamón y un poco de vino blanco; un sofrito de cebolla y pimientos rojos y verdes; carne picada pasada por la sartén con un poco de cebolla, trocitos de panceta salteados con ajos tiernos, carne del cocido ligada con un poco de besamel (en este caso los gratinaríamos al horno)... lo que la imaginación le dicte.
El día anterior colocamos el trigo en un bol y lo aireamos con las manos mientras soplamos para eliminar el polvillo o pelusilla que tiene. Lo ponemos a remojo hasta el día siguiente (al menos 12 horas). Antes de empezar el guiso, ponemos las almejas
Existen referencias al trigo en la alimentación humana en las tablillas de escritura cuneiforme de la civilización de Sumer, en zonas que hoy ocupa la moderna Irak. Después, el trigo pasó del valle del Nilo a las civilizaciones griega y romana, y de
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...