Este es un plato teóricamente sencillo, pero que debemos elaborarlo con mimo y cuidado para sacarle todo su partido. De entrada, lo ideal es elaborarlo con guisantes frescos, y si son de esos pequeñitos del Campo de Cartagena, mejor. Una vez realizada la tediosa tarea de sacar los granos de las vainas, lavaremos estas y las pondremos a cocer en agua con sal junto con otras verduras para hacer un caldo (zanahorias, puerro, cebolla..) Bastará con 20 minutos. Colamos y reservamos. Ponemos una cazuela amplia al fuego con un chorro de aceite de oliva y pochamos en ella unas chalotas muy finamente picadas (podemos usar cebollitas tiernas). Las vamos pochando durante quince minutos. Si viéramos que se nos puede agarrar, le añadiríamos un par de cucharadas de caldo. Hecho esto, añadimos un par de dientes de ajo muy picados y, tras unas vueltas, los guisantes. Tras cinco minutos añadimos un poco del caldo de las vainas. Seguimos removiendo hasta que quede seco. Añadimos más caldo y un poco de pan rallado o maizena. Todas estas operaciones tienen como objetivo conseguir una textura melosa. En total, los habremos tenido otros 10 minutos.
Y ahora ponemos al fuego un cazo con agua con sal y un chorrito de vinagre. Introduciremos los huevos uno a uno, cascados sobre un cazo sopero, y sin permitir que el agua llegue a borbotear. Una vez cuajados los pasaremos con cuidado a un bol con agua con hielo y después a un plato con papel absorbente. Montamos en platos soperos llenando el fondo con los guisantes y encima el huevo. Unos granos de sal encima de las yemas, y listo. Una delicia.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...