Ponemos el horno a toda pastilla. A 250º. En una fuente ?a ser posible de barro? ponemos tres pimientos rojos medianos, de esos con un color rojo oscuro, brillantes, de piel lisa, sin golpes ni pochaduras, a los que previamente les hemos dado un breve masaje con aceite de oliva (En este punto, podemos ponerles sal, o no).
A los 15? les damos la vuelta y les tenemos otros 15?. Sacamos la fuente, la cubrimos con un paño limpio y dejamops que los pimientos suden un rato hasta que se templen. Los pelamos. Y atención, que aquí viene la clave: como no estarán demasiado hechos, por el poco tiempo que han estado asándose, los picamos muy finamente y los echamos a una sarten con unas gotas de aceite y unos dientes de ajo sin pelar y ligeramente machacados. Les damos unos meneos y le añadimos el agua que han soltado al asarse. Tapamos la sartén y a fuego medio vamos vigilándolos estrchamente hasta que se sequen, hasta que estén a punto de pegarse.
Habremos conseguido una exquisita pasta de un bonito rojo oscuro de una textura melosa muy agradable.
Abra la nevera. Observe ese resto de una bandeja de setas que no sabe qué hacer con él, que se le van a estropear. ¡Pecado mortal en la cocina¡ Aquí no se nos va a estro pear nada, no vamos a tirar nada. Coja las setas, còrtelas en tiras y saltéelas a fuego muy vivo en la sarten.
Ahora coja un plato. Coloque un montoncito de piimientos y dele una forma circular ocupando el centro. Alrededor coloque una corona de setas y riegue el conjunto con aceite de oliva.
En la cocina no debe haber tiempos muertos. Hay que moverse.
Después, nuestros sentidos lo agradecerán. Así que, mientras se asa
ban los pimientos, hemos tenido tiempo de cortar unos triángulos de pan de molde, o unas rebanadas de pan y las hemos frito. Hemos hecho lo que se llama unos picatostes.
Para quien tiene que cuidarse es más sano regar ligeramente con aceite el pan e introducirlo en el horno unos minutos hasta que se doren. Espolvoree perejil y pimienta negra molida, añada sal al gusto y cuando lo saque a la mesa, le aplaudirán. Con las orejas, porque las manos las tendrán ocupadas.
Si encima se siente artista, dispone de unos minutos, y mientras se hacían los pimientos ha cocido un huevo, y ralla la yema por encima de los pimientos,...le sacarán a hombros de la cocina.
Variantes:
Con esta pasta de pimientos se pueden hacer muchas cosas
-Una cama sobre la que colocar un lomo de bacalao asado
-Un magnífico acompañamiento para la carne
-Una base para hacer tostas (poniendo encima, p.e. una anchoa y tres o cuatro alcaparras.)
-Un potente ingrediente en una salsa de tomate para una pasta
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...