Sopa de fideos
Seguro que muchos de ustedes tienen que andarse con ojito con la sal que cosumen. En realidad, deberíamos tener cuidado todos, solo que algunos, ya, ni mirarla. Pues bien, no hay por qué renunciar al sabor. Vamos a hacer un caldo de carne y verduras que nos servirá de base para sopas, consomés, salsas o guisos, de un profundo color y sabor. Todo es cuestión de técnica y selección de productos. Lo primero que tenemos que hacer es sofreír las verduras antes de incorporar el agua; es decir, ponemos una olla express al fuego con un poco de aceite de oliva en el fondo. Con el fuego medio-alto vamos incorporando las verduras cortadas groseramente y las dejamos que se sofrían bien, hasta el punto de que se agarre un poco el fondo de la olla: ahí va a nacer parte del sabor y gran parte del color. ¿Qué verduras? Además de las típicas como una buena cebolla vieja, dos puerros y cuatro zanahorias, añadiremos verduras muy saborizantes: pimiento rojo, nabo, apio y sobre todo, brócoli. Bien. En cuanto se agarre el fondo, lo glasearemos añadiendo un vaso de vino tinto; dejaremos que reduzca bien y entonces añadiremos el agua hasta una tercera parte de la olla. Incorporamos las carnes: una carcasa de pollo troceada (o un cuarto trasero de gallina), y 1/2 kilo de morcillo. Y ahora, las hierbas y especias: tres clavos de olor, un poco de nuez moscada rallada, pimienta, una rama de tomillo, otra de romero y perejil. Desde que empiece a pitar la olla, 90 minutos. Otra cosa: conviene hacerlo la víspera a usarlo, para que en la nevera la grasa se solidifique en una capa superior y podamos retirarla entera. Rico y sano
Ponemos un dedo de aceite en una cazuela ancha y ponemos a confitar la cebolla, y los pimientos cortados en juliana, la zanahoria, pelada y cortada en tiras sacadas con el propio pelador, y los ajos en láminas gruesas. Añadimos la pimienta negra, las ...
Para suavizar el sabor de las cebolletas, podemos escaldarlas (sumergirlas en agua hirviendo) durante 1 minuto y pasarlas inmediatamente después por agua fría. Conseguiremos así que pierdan su ‘bravura’.
Una forma de darle un toque diferente una vinagreta es incorporar zumo de naranja, que aportará un matiz cítrico y dulce a un tiempo. En ese caso es interesante añadir unas gotas de vinagre para reforzar el punto ácido.
Elaboración Dorar el rodaballo en la plancha, añadir tomillo, ajo y piñones, y acabar en el horno a 175 grados durante 5 minutos y emplatar con el resto de ingredientes. ...
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