Imaginemos que les ha sobrado asado del día anterior: de cualquier carne, pero supongamos que ha sido de cordero. Bueno, pues vamos a sacar un plato de alta cocina. Lo primero es deshuesar las piezas y picar bien la carne a cuchillo. Pondremos a pochar a fuego lento bastante cebolla cortada en juliana fina con unos granos de sal. Cuando la cebolla se ponga transparente, añadimos un chorrito de miel de romero y un poco de agua. Dejamos que reduzca y añadimos la carne. Subimos el fuego, añadimos un cazillo de caldo de carne o de ave y dejamos reducir. Mientras tanto, hemos hecho un arroz blanco al dente. Lo enfriamos rápidamente al chorro del grifo y lo escurrimos. Lo pasamos a una sartén con un poco de aceite y mantequilla y lo salteamos añadiendo sal, albahaca molida y orégano. En un plato ponemos dos bandas paralelas, una con la carne y otra con el arroz. En medio, unos hilos del jugo que ha soltado y para decorar una ramita de romero.
Un plato de aprovechamiento que queda espectacular. Lo hemos hecho con asado de cordero, pero podemos hacerlo con costillas de cerdo, con un asado de pollo, incluso, con ala carne sobrante de un cocido. Si no tenemos alguna de las hierbas, no pasa nada.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...