Vamos a usar un pollo campero, aunque, por supuesto, esta receta vale también para un pollo de criadero. Troceamos en pollo, en trozos medianos. Ponemos aceite en una sartén y mientras se calienta, salpimentamos el pollo y vamos dorandolos en la sartén. No los pongan todos a la vez, porque la temperatura del aceite bajará demasiado y se nos cocerá la carne. Necesitamos que se doren Los sacamos y reservamos sobre un papel absorbente, par que suelten el aceite sobrante.
Y seguimos. En el mismo aceite freímos miga de pan y un diente de ajo. Lo sacamos, escurrimos y colocamos en un mortero. Colamos el aceite y volvemos a poner un poco en la sartén. Aquí sofreímos durante 15 minutos a fuego lento un puerro y una cebolla picados. Escurrimos, y al mortero también. Añadimos al mortero unos granos de pimienta negra, unos granos de sal gorda y un pellizco de perejil. Y a darle caña, señores.
Ponemos los trozos de pollo en una cazuela y cuando empiece a calentarse, añadimos un vaso de ribeiro, ese estupendo vino blanco gallego. Si no tenemos a mano, no pasa nada: cualquier vino blanco (ojo, de cierta calidad) servirá. Dejamos unos segundos a fuego fuerte para que se evapore el alcohol
Y cuando haya reducido un poco el vino, añadimos el majado. Removemos bien y cubrimos el conjunto con un caldo que puede ser de carne, de pollo, de verduras?
Añadimos dos hojas de laurel y un ramito de tomillo. En su defecto tomillo seco espolvoreado. Tapamos y 45 minutos son los que nos separan de gozar como locos. Ojo: si el pollo en lugar de campero es uno de criadero, bastará con treinta minutos. En todo caso, deberemos ir moviendo la cazuela de vez en cuando para que la salsa engorde e iremos pinchando la carne para comprobar que está tierna.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...