Acabado del plato / LV
Necesitamos una paletilla de lechal por comensal. Empezaremos por precalentar el horno durante 20 minutos a 180 grados. Untamos las fuentes donde vayan a ir las paletillas y éstas mismas con manteca de cerdo o vacuno. Las salpimentamos y las metemos al horno. A los 25 minutos, añadimos la misma cantidad de whisky y de vino blanco. Podemos usar cualquier whisky; de hecho, yo las hice con bourbon, con whisky americano. Las dejamos otros 45 minutos, remojándolas cada diez minutos. Si vemos que nos falta líquido, iremos añadiendo caldo de pollo o carne, o simplemente, agua.
Cuando falten 10 minutos para terminar, las pondremos en la parte superior del horno, que lo subiremos a tope. Las tendremos así cinco minutos por cada lado. Las sacamos. Pasamos el jugo que han soltado a una sartén. Al primer hervor, añadimos un poco de maicena disuelta en agua para que espese la salsa.Y ya lo tenemos.
Y como estamos haciendo cosas algo peculiares, vamos a acompañarlas con unas patatas diferentes. Aprovechando que tenemos el horno encendido, habremos metido unas patatas pequeñas envueltas en papel albal. A los 25 minutos, las sacamos, las dejamos templar, las pelamos y las cortamos en rodajas.
Cortamos un puerro a lo largo en una juliana fina y lo ponemos apochar en una sartén con un poco de aceite de oliva. Antes de que el puerro tome color, añadimos las patatas y las salteamos hasta que se doren ligeramente. Añadimos una cucharada de la salsa y dejamos que se evapore. Con estas patatas acompañaremos el cordero. Y a gozar.
También podemos hacerlo más sencillo y saltear unas verduritas cortadas en dados finos en un poco de mantequilla, que incorporaremos a la sartén donde hacemos la salsa para que den un hervor.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...