Acabado del plato / LV
Necesitamos 500 gramos de cordero (si es lechal, mejor, claro, pero, para este plato en concreto nos vale un animal algo mayor) cortado en trozos como de un bocado. Los salpimentamos y espolvoreamos con tomillo molido. Lo metemos al horno en una bandeja con un dedo de vino blanco.
Lo tendremos ahí 15 minutos a 200 grados para desgrasar la carne. Mientras, picamos muy finamente una cebolleta o dos si son pequeñas las ponemos a pochar en una cazuela amplia con un chorro de aceite de oliva. La tenemos que dejar que se haga a fuego muy lento durante 15 minutos.
Pasado este tiempo, añadimos unas tiras anchas de pimiento rojo previamente pelado con un cuchillo bien afilado, dos zanahorias a rodajas gruesas y unos ramitos de coliflor. Rehogamos bien el conjunto moviendo continuamente y añadimos una cucharada de harina. Removemos sin dejar que se queme y entonces añadimos un vaso de vino blanco.
Dejamos reducir el líquido y cuando se nos haya casi secado, añadimos un puerro cortado en rodajas cubrimos de agua o caldo. Añadimos los trozos de cordero que teníamos reservados, un pellizco de pimentón dulce y salpimentamos. Esperamos que empiece a hervir, bajamos el fuego y lo dejamos que se haga lentamente durante 25 minutos.
Pasado este tiempo, añadimos unas patatas cortadas en lascas y unos guisantes. Lo dejamos otros 20 minutos. Los últimos cinco, los pasaremos moviendo delicadamente la cazuela para que la salsa vaya ligando bien y... ya tenemos la menestra de cordero.
VARIACIÓN: Según la temporada, podemos ir cambiando o añadiendo otras verduras, siempre teniendo en cuenta, los tiempos de cocción que necesite cada una: alcachofas, judías verdes... en fin, lo que tengan a mano. Un plato que puede ser de cuchara o de tenedor, dependiendo del caldo que haya quedado
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...