Acabado del plato / LV
En una paellera ponemos un pimiento rojo cortado en trozos grandes con un buen chorro de aceite de oliva. Cuando empiecen a dorarse los sacamos y reservamos. Que escurran bien. Echamos a la paellera tres dientes de ajo machacados con su piel. Cuando empiezan a dorarse, ponemos el fuego fuerte y añadimos una docena de colas de gambas. Un salteado rápido, y a reservar también.
Cortamos en trozos de bocado cuatro o cinco alitas de pollo. Las salpimentamos y las añadimos ala paellera. Y la misma historia. Doramos bien y reservamos.
Y ahora vamos a por el sofrito. Para ello, dejamos en la paellera el aceite necesario y si hace falta, añadimos algo más. Picamos muy finamente una o dos cebolletas tiernas y la ponemos a pochar en el aceite durante unos diez minutos. Añadimos entonces 3 dientes de ajo bien picaditos, medio calabacín en cuadraditos y lo dejamos otros 5 minutos.
Añadimos ahora dos tomates maduros pelados y picados. Removemos y añadimos el pollo que teníamos reservado. y el pimiento Tapamos, ponemos el fuego al mínimo y dejamos que se haga 15 minutos. Llega el momento de añadir el arroz. Ya saben: un puñado por comensal más otro de regalo: lo removemos bien para que se empape de todos los sabores y añadimos el doble de un caldo que podemos haber hecho con unos cuerpos de pollo y unas verduras.
Ponemos el fuego medio-alto, añadimos un ramito de tomillo y dejamos que se haga durante otros 15 minutos. Añadimos las gambas y metemos la pae llera al horno fuerte 5 minutos. Otros cinco minutos de reposo y a gozar, que son dos días.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...