Acabado del plato / LV
Limpiamos los níscalos con un pincel o un paño y los troceamos. Lavamos unas judías verdes, de las redondas, las troceamos también. Cortamos un pimiento rojo en tiras anchas y lo ponemos a freír en la paella con aceite. Cuando se doren, los sacamos y reservamos. Picamos finamente un par de cebollas tiernas y las ponemos a pochar a fuego lento en la paella donde doramos los pimientos. Deberemos tenerla unos 10 minutos. Mientras tanto, cortamos la magra en trozos pequeños y salpimentamos. Añadimos a la paella tres o cuatro dientes de ajo muy picados. Pelamos las alcachofas y cortamos los corazones en cuatro trozos. Según los vayamos teniendo los vamos incorporando a la paella. Añadimos también las judías, los níscalos y la carne. Subimos el fuego, salteamos, añadimos cuatro cucharadas soperas de salsa de tomate y dos cucharaditas de las de café de carne de ñoras. Removemos y cubrimos con un tercio de cerveza. Ponemos una buena rama de tomillo y dejamos que se evapore el líquido a fuego medio. La magra, las alcachofas y los níscalos piden más tiempo de cocción que el arroz; de ahí esta operación previa.
Llega el momento de incorporar el arroz. Lo sofreímos bien y lo cubrimos con tres veces su volumen en caldo de carne o de verduras. Ponemos el fuego medio alto y calculamos doce minutos. A las tiras de pimiento que teníamos reservadas les quitamos la piel, las cortamos más finas y las incorporamos. A los doce minutos, metemos la paella en el horno precalentado a 180 grados durante cinco minutos. La sacamos, la tapamos con un paño limpio y la dejamos reposar otros cinco minutos.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...