08-04-2003 LA VERDAD
UN CLÁSICO. Lucio Blázquez en el Casino de Murcia / JUAN LEAL
Lucio Blázquez dirige desde hace una eternidad uno de los restaurantes más castizos de Madrid, Casa Lucio, y ha hecho famosa su especialidad: los huevos estrellados, una receta al parecer muy sencilla -huevo cuajado sobre patatas fritas en aceite de oliva virgen- pero que nadie ha conseguido copiar.
- ¿Conoce la cocina murciana?
- Tengo muy buenos amigos restauradores en Murcia y desde hace más de cuarenta años veraneo por esta zona. Mi padre, que trabajaba de encargado en una frutería del mercado de Legazpi, en Madrid, siempre ha comprado la fruta en esta región, porque es buenísima. Conozco bien las delicias de esta tierra porque además tengo la suerte de tener buenos clientes murcianos.
- ¿Qué platos le gustan más?
- Lo que más me gusta de Murcia son sus verduras, los pescados de la bahía y también sus saladitos. Me vuelven loco. Y mil cosas más. Aquí todo está buenísimo, me gusta mucho Murcia.
- ¿Qué cocineros destacaría de la tierra?
- Me encanta la cocina de los restaurantes Raimundo, Venezuela y Los Churrascos. En estos restaurantes se come muy bien, además, son más o menos de mi tipo porque se trabaja la materia prima, que es con lo que yo disfruto. Las cigalicas y los langostinos del Mar Menor son una exquisitez. Cuando me los mandan mis amigos me los como con cáscara y todo, rociados con un poquitito de tomate en la sartén. Es para volverse loco.
- Confiese, ¿cuál es el secreto de sus huevos estrellados?
- Mis famosos huevos estrellados son muy difíciles de hacer porque hay que tener una cocina de carbón especial como tengo yo, y una sartén muy grande para hacerlos al momento para cada cliente... Son como las angulas, si se pasan un minuto la has jodido.
- ¿Hacia dónde caminan las nuevas tendencias gastronómicas?
- A lo auténtico, a lo de verdad. Lo más importante es contar con una buena materia prima y en España tenemos lo mejor.
- ¿En casa cocina usted o su mujer?
- Tengo cinco cocineros, así que no me hace falta cocinar. Mi trabajo es dirigir, eso se me da muy bien.
- ¿Qué es lo que más le indigna cuando va a comer a un restaurante?
- Me da mucha rabia salir inflado y darme cuenta de que no he comido nada. Me cabrea muchísimo. Si quiero un plato afrancesado me voy a Francia y punto. En mi casa no pasa eso, no se utiliza el bicarbonato.