De mollas

De mollas

Los meses previos a la epoca estival aumentan las personas que se apuntan a realizar cualquier tipo de dieta para perder esos quilitos que sobran / LV

Empiezan a llegar los calores, el estío ya barrunta en el horizonte y cuerpos serranos –algunos incluso pata negra– y otros no tan serranos se preparan para el estriptís playero generalizado. Munificentes carnes, desbordantes mollas, michelines inmisericordes acechan crueles, y llegado es el momento de que Santa Bárbara truene y nos acordemos todos de esas tapitas del bar, estas parrilladas dominicales, aquellos guisos caseros que definitivamente nos han expulsado de la talla que usábamos el año anterior.

Y llega el llanto y crujir de dientes y nos acordamos de dietas absurdas y nos prometemos excesos físicos en un vano intento de reducir perímetros. Y pasa lo que pasa. Que hacemos muchas tonterías.

Llegamos a la playa. Ahí va ese cuarentón, el porte erguido, la mirada ardiente y el gesto pura mueca....del propio esfuerzo de esconder estómago. Déjase ver por las playas de moda, mimando un futuro cáncer de piel, con el Financial Times bajo el brazo, a pesar de que el inglés le parezca chino y crea que los warrants son chicas de moral distraída. Se ha aprendido un par de recetas sobre la paridad euro-dolar y se proclama ferviente admirador de Emilio Botín, aunque blasfeme y se encorajine cada vez que le llega la letra de la hipoteca.

Bebe agua mineral, a pesar de que lo que realmente le apetecería sería un cubata o un tinto de verano. Gafas de sol tipo chico Martini y reloj sumerjible a 400 metros (él, que no puede meter la cabeza debajo del agua sin que le asalte un espasmo nasal).

Y ahí va esa Maripili, víctima del desparrame mollar, estrangulada por el biquini, al borde de la asfixia cada vez que se levanta de la arena, por el esfuerzo de esconder tripa.

En el siglo de Oro, los hidalgos venidos a menos se esparcían migas de pan por la barba y salían a la calle con un palillo en la boca, para aparentar que habían comido, siendo así que sus estómagos estaban más tiesos que la mojama. Lo que son los tiempos de la opulencia. Ahora, el disimulo consiste en ocultar las consecuencias de los excesos en el yantar.

¡No intente disimular, hombre! Asuma sus mollas y será más feliz.


RECETAS

Arroz con setas de cardo

Arroz con setas de cardoP aella o tartera al fuego con chorrito de aceite. Sofreímos lentamente la cebolla cortada muy fina (unos 15 minutos) y el tomate (hasta que se evapore la humedad que aporta). Incorporamos la mitad de los tallos de las setas picados muy finamente. Dejamos ...

(+) VER MAS.
CURIOSIDADES

La ciudad elevada

La ciudad elevadaExisten referencias al trigo en la alimentación humana en las tablillas de escritura cuneiforme de la civilización de Sumer, en zonas que hoy ocupa la moderna Irak. Después, el trigo pasó del valle del Nilo a las civilizaciones griega y romana, y de

(+) VER MAS.
TRUCOS

Cuajado de pisto

Cuajado de pisto Salteamos a fuego vivo en una sartén o wok cebolla, pimiento rojo y verde y tomates, todo cortado en cubitos. Salpimentamos, añadimos dos o tres cucharadas de salsa de tomate y cuajamos unos huevos a modo de revuelto. Un exquisito cuajado para comer así, ...

(+) VER MAS.

Buscador

El Almirez

La cocina de cada día
de Pachi Larrosa.

Zarangollo con virutas de sepia
Zarangollo con virutas de sepia

Pelamos las cebollas y patatas, al calabacín le quitamos ambos extremos; a continuación cortamos estos ingredientes a rodajas, siendo las patatas más gruesas que el resto. Ponemos ...

(+) Más recetas de restaurantes.
ENVÍA TUS RECETAS
Envía tus recetas

Comparte tus recetas de cocina con los usuarios de laverdad.es

(+) ENVIAR.

Perla Real Syrah 2002
Perla Real Syrah 2002

Bodegas Fernández, SA Avda. de Murcia, s/n Jumilla Tf. 968 780 559 e-mail: correo@bod-fernandez.com

(+) Más catas de vinos.