Jordi Roca / LV
Es famosa aquella respuesta que Marilyn Monroe le soltó a un periodista cuando le preguntó qué se ponía para dormir. «Unas gotas de Chanel número 5», le contestó la estrella cinematográfica. Si la Monroe hubiera conocido el Celler de Can Roca, en Girona podría haber contestado: «un postre de Jordi», a lo que Jordi, seguramente, no habría puesto ninguna pega.
H é aquí algunos postres de la carta de Can Roca: Miracle de Lancome, Carolina de Carolina Herrera, Eternity de Clavin Klein, Trésor de Lancome... (ya saben: pronúnciese estos nombres con acento muy extranjero y en plan como desmayado). No. N o me estoy equivocando. Esto no es un catálogo de perfumería del Corte Inglés.
Siempre se ha considerado el olfato como un sentido menor, frente a la vista o el oído, mucho más relacionados con las bellas artes. Craso error. En realidad, el olfato es el sentido más desarrollado en el hombre y más pegado a sus emociones. Por eso está tan de moda el marketing olfativo, una estrategia comercial que consiste en relacionar un producto o una marca comercial con un aroma específico, de tal forma que el consumidor recuerde ese producto o esa marca al percibir ese aroma.
Jordi Roca es todo un adelantado, un pionero en esta estrategia. Lleva años investigando las técnicas que le permitan transportar las sensaciones evocadas por un aroma, a los terminales nerviosos de nuestro sentido del gusto. Comer un perfume ha dejado de ser, gracias a Jordi, un absurdo imposible, una empresa surrealista y lo demuestra cada día en su restaurante.
Un buen día el aroma de un cítrico le recordó a un perfume y empezó a pensar en traducir los componentes de los aromas a los elementos que conforman las sensaciones gustivas. El experimento convenció y de ahí nació una de las líneas creativas más ingeniosas, sorprendentes y elegantes de la gastronomía.
Cuando Patrick Süskind escribió El perfume –1985– Jordi Roca aún no estaba en esto. Así de joven es. Pero menos mal que le ha dado por inventar postres y no por raptar doncellas vírgenes para extraerles su esencia, como al protagonista de la novela.
No obstante lo cual, la mejor manera de probar el sabor de un perfume... siempre será sobre la piel de Marilyn Monroe.
Ponemos a cocer las patatas en un cazo con agua y sal, peladas y cortadas en cubos de unos 3 centímetros de arista. Las tendremos 7 minutos, porque las queremos enteras. Sacamos y reservamos. En ese mismo agua, ponemos a cocer las judías verdes, a las ...
«La cocina es un lenguaje mediante el cual se puede expresar armonía, creatividad, felicidad, belleza, poesía, complejidad, magia, humor provocación, cultura».
(Primero de los 23 puntos que componen el ideario de el Bulli, formalizado en 2005)
En castellano ...
El momento más adecuado para incorporar a un guiso especias que van a utilizarse ralladas (como la nuez moscada) o molidas (como las pimientas) es a pocos minutos del final de la cocción. Las pimientas en grano se usan al principio para largas cocciones. ...