El restaurante ha muerto

El restaurante ha muerto

Viva el restaurante. El que ha muerto es el gran restaurante clásico, el procedente de los estertores de la revolución francesa, que seguirá siendo, por supuesto, un santuario para las élites económicas, pero que ha dejado de ser el pilar fundamental de la restauración. Se impone lo ‘casual’ (así, en inglés), lo informal, lo ligero, flexible, un espacio abierto, multiusos, convertible, sin barreras entre cocina, barra y sala, sin manteles de tela, sin platos y a veces sin cubertería, y, en ocasiones, sin camareros. Un lugar donde no solo se come, sino que se mira: una exposición aledaña, una decoración especial, una pequeña librería integrada o hasta una zapatería junto a la cava de vino, donde a la vez de darte de comer, te alquilan una bicicleta o te incluyen en una cadena de favores. Lugares donde, además de degustar, puede uno apoyar a una ONG, comprar productos procedentes del comercio justo o apuntarse a un curso de ‘coaching’. Han caído los corsés del gran restaurante gastronómico, con una carta estructurada y fija; libertad absoluta en el modelo de negocio. La comida llega ya sobre insólitos soportes, no necesariamente platos, hay especialidades para las que no son necesarios los cubiertos (ya en su día El Bulli impuso el ‘finger food’, la comida para comer con los dedos, y le siguieron otros, como el Celler de Can Roca), de tal manera que el tacto, el quinto sentido, entró a formar parte de la experiencia gastronómica. El mobiliario se desespecializa: mesas para estar de pie, sillas sin mesas, sofás y taburetes de mil y una maneras. Nuevas formas de servir y de degustar, experiencias globales con el pretexto de la comida; restaurante, tienda, escenario, centro de reuniones, espacio de trabajo donde el comensal-cliente será tan protagonista, que incluso a veces terminará de cocinar el plato. La libertad.


RECETAS

Empanadillas de berenjena

Empanadillas de berenjenaPues sí señor: empanadillas de berenjena. Y, además, las vamos a hacer al horno, para que sean más ligeras y menos aceitosas. Venga. Abrimos logitudinalmente las berenjenas, les hacemos a su carne unos cortes en red, salpimentamos, espolvoreamos orégano ...

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CURIOSIDADES

Ajo

AjoHerodoto contaba, 450 años antes de Cristo, que los egipcios se lo daban a los esclavos que construían las pirámides para fortalecer sus músculos. Aristófanes dice que los soldados griegos lo consumían para obtener mayor ardor (guerrero, no de estómago). ...

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TRUCOS

Mahonesa ligera

Mahonesa ligeraPodemos hacer una mahonesa que sea ligera y, además, aromatizarla al gusto. Para ello, mezclaremos 3 cucharadas soperas de mahonesa con dos de yogur natural. Añadiremos la ralladura de la piel de un limón (o de naranja, que le aportará una nota cítrica ...

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El Almirez

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de Pachi Larrosa.

Zarangollo con virutas de sepia
Zarangollo con virutas de sepia

Pelamos las cebollas y patatas, al calabacín le quitamos ambos extremos; a continuación cortamos estos ingredientes a rodajas, siendo las patatas más gruesas que el resto. Ponemos ...

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Monasterio de Santa Ana Tinto Monastrell 2001
Monasterio de Santa Ana Tinto Monastrell 2001

Casa de la Ermita C/ Alfonso X, nº2, 1ºC- 30520 Jumilla (Murcia)

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