Sifón para espumas
Ya no nos acordamos de lo que supuso en las cocinas domésticas la aparición del gas butano que liberó a las amas de casa de la servidumbre de las cocinas económicas, de la suciedad del carbón, del ¡niño, baja a la calle y párteme unas astillas! y de la engorrosa limpieza de la chapa.
Seguro que tampoco recordamos la revolución que supuso la introducción del horno microondas, –los primeros eran del tamaño de un frigorífico pequeño– aunque en la mayoría de los casos sólo lo utilicemos para calentar y descongelar.
Más cerca tenemos las primeras cocinas vitrocerámicas y de inducción, que definitivamente desterraron el fuego de verdad, el de llama, de las modernas cocinas.
A medio camino se ha quedado la Termomix, ese super-robot presente en los hogares más modernos, pero que no ha alcanzado la generalización de las anteriores revoluciones de la tecnología coquinaria.
Los singles, los profesionales que viven solos siempre han sido un sector que ha tirado de la tecnología doméstica. Su falta de tiempo para dedicarlo a la cocina les ha convertido en un buen nicho, que se dice ahora, para estos artilugios. Hay hogares que se han atrevido hasta con los famosos sifones para hacer espumas, tan difundidos por los cocineros de vanguardia.
Y ahora son éstos los que tiran de la tecnología culinaria que tarde o temprano, adaptada o modificada, acaba dando el salto de las cocinas profesionales a los hogares: el mini kit de esferificación que por 76 euros facilita al aficionado los cinco ingredientes para hacer estas esferas: alginato, gluconato cálcico, xantana, agar agar y lecitina de soja, además de una jeringuilla para dar forma y las cucharitas para pesar los ingredientes; (son ganas de enredar: ya tenemos las huevas el caviar y los guisantes, que son esferas, pero en fin) flores eléctricas, que al contacto con la boca da una sensación de picor que deja paso tras un minuto de adormecimiento de la lengua a un agradable sabor (no dicen nada del voltaje) ; un pan de cristal, es decir, un pan que es sólo crujiente corteza y que es ideal para tomar con tomate y aceite de oliva... (y pa’untar, ¿qué?).
Tiempos modernos...
Ponemos a cocer las patatas en un cazo con agua y sal, peladas y cortadas en cubos de unos 3 centímetros de arista. Las tendremos 7 minutos, porque las queremos enteras. Sacamos y reservamos. En ese mismo agua, ponemos a cocer las judías verdes, a las ...
«La cocina es un lenguaje mediante el cual se puede expresar armonía, creatividad, felicidad, belleza, poesía, complejidad, magia, humor provocación, cultura».
(Primero de los 23 puntos que componen el ideario de el Bulli, formalizado en 2005)
En castellano ...
El momento más adecuado para incorporar a un guiso especias que van a utilizarse ralladas (como la nuez moscada) o molidas (como las pimientas) es a pocos minutos del final de la cocción. Las pimientas en grano se usan al principio para largas cocciones. ...