Conservas / LV
Al final, el gran dilema de la humanidad, la cuestión con mayúsculas, que desde que los homínidos se hicieron conscientes de sí mismos ha venido condicionando su travesía por este valle de lágrimas, el nudo gordiano de nuestra existencia, el Aleph de nuestra esencia humana es... la fecha de caducidad. Si señores. Nuestras almas o nuestras psiques (según versiones) tienen una fecha de caducidad que está condicionada por el envase; o sea por nuestro cuerpo serrano. Al final, todo se reduce a las características del tuperware corporal, que da... hasta lo que da.
Y lo mismo ocurre con el acto de superviviencia por antonomasia de cualquier especie: el comer. La historia de las civilizaciones humanas es la historia de sus esfuerzos por conservar los excedentes de comida para proveerse de reservas que las liberen de los avatares de la naturaleza. Los salazones, los escabeches, las curaciones, las congelaciones son métodos de conservación primitivos. La lata de conserva se inventó en 1800 (pero el abrelatas ¡tardó medio siglo!); el tuppeerware en 1945... pero queremos más.
La sociedad industrializada e informatizada necesita incrementar la fecha de caducidad y eso requiere mejorar las características de los envases. Desarrollar nuevos envases activos que alarguen el periodo de vida útil de los alimentos, conservando sus propiedades organolépticas y nutritivas, es el objetivo esencial del proyecto encabezado por el Centro Tecnológico de la Conserva con sede en Murcia.
En la actualidad, los envases plásticos presentan aún una serie de problemas, bien por razones de resistencia mecánica o térmica, bien por la mala conservación del producto. Por tanto, lo que busca este proyecto es hacer posible la compatibilidad del plástico con estos alimentos y con los procesos habituales de la moderna conservación, como la esterilización térmica, las altas presiones, las atmósferas modificadas y la pasteurización.
El futuro inmediato: un envase con un chip que detecta el momento de la caducidad y advierte de ello. Ya lo dijo el poeta: nuestras vidas son los ríos que van a dar a la mar, que es el caducar... O algo así
Ponemos a cocer las patatas en un cazo con agua y sal, peladas y cortadas en cubos de unos 3 centímetros de arista. Las tendremos 7 minutos, porque las queremos enteras. Sacamos y reservamos. En ese mismo agua, ponemos a cocer las judías verdes, a las ...
«La cocina es un lenguaje mediante el cual se puede expresar armonía, creatividad, felicidad, belleza, poesía, complejidad, magia, humor provocación, cultura».
(Primero de los 23 puntos que componen el ideario de el Bulli, formalizado en 2005)
En castellano ...
El momento más adecuado para incorporar a un guiso especias que van a utilizarse ralladas (como la nuez moscada) o molidas (como las pimientas) es a pocos minutos del final de la cocción. Las pimientas en grano se usan al principio para largas cocciones. ...