El tenedor

El tenedor

Tenedor

Ahí donde lo ven, la costumbre de comer con tenedor, en lugar de hacerlo con los dedos procede de una reacción de la nobleza francesa del siglo XVIII ante la revolución en ciernes. Para que luego se dude de que la política afecta a nuestra vida cotidiana. Hasta entonces se comía con los dedos, pero como las clases altas y gobernantes siempre han tenido buen cuidado de establecer diferencias respecto de la plebe, se observaba la regla romana de los tres dedos. Es decir, comer con todos los dedos de la mano era propio de plebeyos y gentes de baja condición.
En cambio, el hombre cultivado comía con sólo tres: sin utilizar nunca el anular ni el meñique.

El caso es que pequeños tenedores de dos púas aparecieron en la Toscana del siglo XI, cuyo uso fue inmediatamente condenado por el clero, con el siguiente peregrino argumento: sólo los dedos humanos, creados por Dios, son dignos instrumentos para tocar los alimentos que Él nos proporciona. El clero, siempre en la vanguardia de las sociedades.

En el siglo XVII los tenedores eran considerados aún una extra­vagancia europea, desconocida por el común de las gentes, hasta tal punto que un manual de etiqueta de aquella época se vio obligado a precisar, para bien de despistados: «No intentes comer la sopa con un tenedor». En Italia, lugar donde nació el tenedor, se le consideraba al hombre que lo usaba como un afeminado; un mariconazo, vaya.

Pero llegaron los vientos de la libertad, la fraternidad y la igualdad a a Francia del XVIII, y ante lo que se le venía encima, a la nobleza francesa no se le ocurrió mejor forma de recalcar sus diferencias respecto del ejército de desharrapados revolucionarios que vociferaban por las calles, que generalizar el uso del tenedor en la mesa. Y así, de repente, tocar la comida con los dedos se convirtió en una grosería propia de gañanes y andrajosos.
Miren ustedes por donde, a los nobles franceses, por comer con tenedor, les pasaron a cuchilla. La de la guillotina.


RECETAS

Mújol del Mar Menor asado

Mújol del Mar Menor asadoPedimos en la pescadería que nos limpien bien los pescados y nos los abran sin quitar la espina central (nos quedarán más jugosos que si la quitamos). Ya en casa, los lavamos bajo el grifo y los secamos con papel de cocina. En una sartén amplia pochamos ...

(+) VER MAS.
CURIOSIDADES

La eterna juventud

La eterna juventud El miedo está en el origen de la conservación de alimentos. El miedo al futuro inmediato, a la incertidumbre ante los días venideros, a la inseguridad provocada por las guerras y las hambrunas… en definitiva, el miedo al desabastecimiento, a la falta ...

(+) VER MAS.
TRUCOS

Caldo de jengibre

Caldo de jengibreCuando hagamos un caldo de ave o de verduras, sea para hacer sopas o consomés o para conservar para elaborar salsas, podemos añadir un buen trozo de jengibre fresco. Aportará un toque fresco y ligeramente picante y exótico que resultará muy agradable ...

(+) VER MAS.

Buscador

El Almirez

La cocina de cada día
de Pachi Larrosa.

Zarangollo con virutas de sepia
Zarangollo con virutas de sepia

Pelamos las cebollas y patatas, al calabacín le quitamos ambos extremos; a continuación cortamos estos ingredientes a rodajas, siendo las patatas más gruesas que el resto. Ponemos ...

(+) Más recetas de restaurantes.
ENVÍA TUS RECETAS
Envía tus recetas

Comparte tus recetas de cocina con los usuarios de laverdad.es

(+) ENVIAR.
Casa Cisca 2003
Casa Cisca 2003

Bodegas Castaño Ctra. Fuenteálamo, 3 30510 Yecla Tf.: 968 79 11 15 Fax: 968 79 19 00 E-mail: info@bodegascastano.com

(+) Más catas de vinos.