Sergi Arola / LV
A mal tiempo... precios más bajos. Esa parece ser la receta que muchos representantes de la alta cocina pueden estar ensayando ante los apretones de la crisis. Y es que la mayoría de estos establecimientos han experimentado caídas en su facturación de hasta un 20 por ciento.
Y así, Sergi Arola ha pasado de tener uno de los restaurantes más caros de Madrid a ofrecer menús a 48 euros. Y antes que él, muchas otras estrellas Michelin han tirado hacia abajo de los precios. Claro que de esta manera es complicado mantener las especificaciones de calidad y servicio que exige la famosa guía, pero estos son malos tiempos para la lírica y los cocineros coinciden en que ante una situación de crisis lo primero son las cuentas, y las estrellas Michelin dejan de tener el peso que podrían llegar a tener.
Hay quien sostiene, además, que nunca se volverán a recuperar los niveles de facturación que se han visto en esta época de explosión de la alta cocina española y afirman que desaparecerán las comidas de empresa y los restaurantes tendrán que adaptar sus dimensiones a su nueva situación, con horarios más reducidos y menor número de personal. O sea, lo que los expertos llaman «redimensionar», tecnicismo que oculta generalmente despidos de trabajadores.
Lo que sí parece claro es que en esta situación sale ganando aquél cuya situación económica es estable y no está afectado personalmente por la crisis: por una parte tiene mayor poder adquisitivo, ya que los precios y las hipotecas están bajando y por lo tanto tiene más dinero disponible y, además, se encuentra con precios más baratos en los lineales y en los restaurantes.
Los malos tiempos, pues, estimulan a la imaginación, hasta tal punto de que un restaurador barcelonés ha decidido entregar, en vez de la cuenta, un sobre a cada comensal para que cuando termine deposite en él la cantidad que considere oportuna. No es por nada, pero no sé yo si por estas tierras de levante una medida así no sea jugársela a la ruleta rusa.
Ponemos a cocer las patatas en un cazo con agua y sal, peladas y cortadas en cubos de unos 3 centímetros de arista. Las tendremos 7 minutos, porque las queremos enteras. Sacamos y reservamos. En ese mismo agua, ponemos a cocer las judías verdes, a las ...
«La cocina es un lenguaje mediante el cual se puede expresar armonía, creatividad, felicidad, belleza, poesía, complejidad, magia, humor provocación, cultura».
(Primero de los 23 puntos que componen el ideario de el Bulli, formalizado en 2005)
En castellano ...
El momento más adecuado para incorporar a un guiso especias que van a utilizarse ralladas (como la nuez moscada) o molidas (como las pimientas) es a pocos minutos del final de la cocción. Las pimientas en grano se usan al principio para largas cocciones. ...