La riqueza de la gastronomía de la Región de Murcia está fundamentada en tres sólidos pilares, vinculados, como no podía ser de otra manera, con el territorio, el clima y la actividad humana. El primero de ellos es la calidad de los productos, una excelencia alcanzada gracias a la larga experiencia en producción agroalimentaria, a unos niveles de investigación punteros en el mundo en el terreno de la agricultura y la acuicultura y al desarrollo de la agricultura ecológica. El segundo pilar es la variedad de esos productos. En la pequeña extensión territorial de la Región se concentra un amplio abanico de ecosistemas que permiten una producción diversificada. Mar, huerta, montaña: una costa pródiga, unas feraces vegas, el Altiplano, el Valle del Guadalentín, la comarca del Noroeste... y todo ello bajo un clima benigno y favorecedor de la diversidad. Y el tercero, una tradición culinaria, un recetario ancestral amplísimo, unas raíces gastronómicas que suponen un rico sustrato sobre el que levantar una cocina nueva, contemporánea, adaptada a los nuevos tiempos, y un caldo de cultivo ideal para aventuras culinarias de vanguardia. Claro que para todo ello se necesita del concurso de manos y cabezas hábiles, inteligentes, con un discurso coherente y con un mensaje claro que transmitir. Manos y cabezas de cocineros jóvenes pero veteranos que representan a lo mejor de la nueva gastronomía Murciana. Nueva, no en el sentido de novel, sino de renovada. Con varias claves: la importancia del sabor en las elaboraciones, alejadas de todo artificio y enmascaramiento de los productos, y el retorno, por tanto, a los parámetros esenciales propios de la acción de cocinar; el anclaje en las raíces culinarias del entorno inmediato, para trascender y elevarse sobre ellas con propuestas innovadoras que conforman un lenguaje propio, diferenciado.
Así debe ser; así debería ser.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...