No, si el caso es destacar por algo, ser objeto de atención, que hablen de nosotros. ¿Que no podemos sacar pecho en investigación o educación?, pues en lugar de sacar pecho... saquemos barriga, y nunca mejor dicho. Los hombres murcianos tienen la barriga más grande de España (Ah, se siente; yo soy de Burgos). Sí señores, según un estudio elaborado por un Instituto de Investigación de Barcelona (eso es envidia que nos tienen los catalanes) los michelines, las mollas, el flotador... como quieran llamarlo,de los murcianos, es el de mayor perímetro entre todos los españoles. Pues serán las tapitas del bar, digo yo. No deja de ser sorprendente, una vez más, una estadística de esta naturaleza, que coincide con otras que señalan a la región como la de mayor índice de obesidad, ya que datos de este tipo podrían indicar que nuestro régimen alimentario no se corresponde con una climatología prácticamente subtropical y se aparta en muchas ocasiones de la tan venerada dieta mediterránea. Pero, además, el estudio señala que el colesterol es uno de los factores de riesgo cardiovascular más frecuente entre las murcianas, con una presencia significativamente superior al del resto de las españolas. ¿Las causas? como casi siempre, estos estudios no las revelan. Es cierto que, a pesar de que nos llamamos ‘la huerta de europa’ en nuestra alimentación tradicional y diaria entran en juego las grasas, que si bien son aportes calóricos necesarios en zonas más frías, en nuestra cálida climatología sobran. Quizá todo ello sea herencia de una sociedad eminentemente rural y agrícola, en la que la alimentación era suficientemente calórica como para aguantar el duro trabajo del campo.
Sea como fuere, el caso es que ahí vamos, con la barriga por delante, moviéndonos lo menos posible, tras unas marineras, unos michirones o una buena longaniza, todo ello, regado, naturalmente con una catarata de cerveza.
¡Pues no se yo de dónde sale esa barriga!
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...