Tienda de todo a 100
Antiguamente, los muebles se fabricaban para que duraran toda la vida... de varias generaciones. Formaban parte del patrimonio familiar que se iba dejando en herencia. Ahora, con el invento del contrachapado e Ikea, los muebles, como casi todo (véase los móviles), pertenecen a la categoría de lo desechable. Y es que la filosofía del ‘low cost’ lo está impregnando todo, y no necesariamente como consecuencia de la crisis. En realidad forma parte de una tendencia guiada por el sentido común y por el consumo responsable. Si puedo viajar a Amsterdam por 20 euros, aunque no me den un aguado zumo de naranja y vaya algo más apretado, ¿por qué gastarme 700?. Y en la alimentación está ocurriendo lo mismo. Estudios recientes demuestran que los consumidores seguirán comprando alimentos en los establecimientos baratos después de la crisis. Gracias a la recesión, los españoles hemos descubierto que las opciones baratas no suponen una merma en la calidad. De hecho, un 87,2% de los consultados por estos estudios aseguran que cuando eligieron la opción barata, encontraron que la relación calidad precio respecto a los productos que consumían antes era mayor. Y es que los datos son concluyentes: antes de la crisis, un 10,3% de consumidores compraban alimentos en establecimientos de bajo coste. Durante la crisis la cifra se ha elevado a un 38%. Cuando las vacas flacas pasen, un 23,9 lo seguirá haciendo. De la misma manera, el ocio y las salidas fuera de casa se han contagiado de esta tendencia. La mitad de los consumidores ha disminuido la frecuencia de visitas a locales de hostelería, y más de una tercera parte dice que gasta menos cada vez que sale. En estos sectores, la elección de las opciones más baratas ha crecido en más de 40 puntos porcentuales. Las ofertas, las marcas blancas, la moda de mercadillo, las promociones y los menús en los restaurantes... polos de atracción para tiempos de crisis, que se mantendrán después de ésta.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...