Ovejas / LV
Científicos australianos están investigando la aplicación de mutaciones genéticas para reducir la frecuencia y la intensidad... de los eructos de las ovejas. Como lo oyen. No. No es que a nuestros amigos de las antípodas se les haya diluido el cerebro de tanto estar boca a bajo y estén iniciando un programa educativo para enseñar a sus bóvidos buenas maneras y urbanidad, no. Es que en australia hay 80 millones de ovejas. Y claro, 80 millones de regüeldos cada pocos minutos, son regüeldos.
El problema está en que en cada flatulencia oral estos animalillos del Señor sueltan una considerable cantidad de metano que está contibuyendo a la degradación del agujero de ozono y al cambio climático. La cosa ya empezó con (y ya me perdonarán lo escatológico del tema) con los pedos de las vacas. Claro, con tanta fibra en su alimentación (de hecho, sólo fibra), el intestino de estos animales más parece una conducción de gas.
Tanto es así que los estudiosos han calculado que una inocente vaca suelta cada año por la parte de atrás, digámoslo así, de 90 a 100 kilos de metano, lo que equivale, aproximadamente, a las emisiones que produce su coche de usted durante mil kilómetros.
Parece ser que el problema con las ovejas australianas –y hemos de deducir, pues, que con todas las ovejas– «se había enfocado mal». Es en la boca y no en el ano, donde está. El problema. No se ha cuantificado la cantidad de metano expulsado por las ovejas por la parte de delante, digámoslo también así, pero si sumamos ambas contribuciones a la composición de nuestra maltratada atmósfera, la cosa tiene su aquél.
De momento, los científicos han llegado a una conclusión cierta: las ovejas que comen más, eructan más. (?) Son australianos.
El día anterior colocamos el trigo en un bol y lo aireamos con las manos mientras soplamos para eliminar el polvillo o pelusilla que tiene. Lo ponemos a remojo hasta el día siguiente (al menos 12 horas). Antes de empezar el guiso, ponemos las almejas
Existen referencias al trigo en la alimentación humana en las tablillas de escritura cuneiforme de la civilización de Sumer, en zonas que hoy ocupa la moderna Irak. Después, el trigo pasó del valle del Nilo a las civilizaciones griega y romana, y de
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...