Apertura de unas rebajas.
«Los hombres compran , las mujeres van de compras» es el título de un estudio realizado por una consultora de Toronto, y que encaja a la perfección con otro estudio, éste elaborado por la Universidad de Michigan, que asegura que «las diferencias en los procesos de compra se remontan a las habilidades que cada sexo ha ido desarrollando desde hace miles de años: los hombres cazaban y las mujeres recolectaban». Y de ahí se llega a una conclusión: una pareja durará 70 minutos como máximo comprando sin que corra riesgo su integridad o la de su relación. Y es que los hombres ven este proceso como una obligación impuesta por la necesidad de obtener algo. Por lo tanto, cuanto menor tiempo destine a ello, mejor. Las mujeres lo ven como una oportunidad de relajarse buscando novedades, probándose artículos, comparando... como un momento de interacción social (con los dependientes, con otros clientes..).
Y así, un hombre, si puede, compra mirando los escaparates, sin entrar en la tienda salvo que encuentre expuesto lo que busca. Una mujer pronunciará la frase fatídica: «vamos a entrar a ver qué tienen». Un hombre entra en una tienda y si encuentra lo que busca, se sentirá aliviado y contento por haberlo encontrado tan pronto. Pagará y dará por terminada su misión. Una mujer retendrá en la memoria ese artículo pero visitará otras tiendas buscando obtener información comparativa. A un hombre le molesta que se acerque un solícito dependiente; odia tener que depender del dependiente. A una mujer le encanta precisamente eso: entablar una animada charla con el dependiente, relacionarse con él... exactamente lo que al hombre le pone extremadamente nervioso. Una tienda es una cárcel para el hombre y una plaza, un foro para la mujer.
Así que... ¿70 minutos? Muchos me están pareciendo.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...