Gallinas en una granja / LV
Iba a proponerles que hicieran un esfuerzo de imaginación y se pusieran en el lugar de esos seres vivos a los que secuestramos, hacinamos, apaleamos, cortamos, degollamos, electrocutamos, quemamos vivos... Pero me he dado cuenta de que no es necesario ningún esfuerzo. El hombre le ha venido haciendo todo eso y más... al hombre a lo largo de la historia de las civilizaciones. Si somos capaces de destripar alegremente a nuestros semejantes, qué no haremos con una vaca, una gallina o una langosta.
El caso es que para asegurar su supervivencia el ser humano ha cosificado a los seres vivos, despojándolos de sentimientos como el miedo, por ejemplo, o de sensaciones como el dolor, para justificar su uso como escalones sucesivamente inferiores en la pirámide de la depredación. Y así, alimentamos brutalmente hasta la destrucción a las ocas para obtener el rico foie, pinchamos agujas en vivo a las langostas para inyectarles salsa verde, o metemos en una cazuela ardiente a un cangrejo todavía latiente. La verdad es que no puedo evitar una incómoda reflexión cuando veo esos bogavantes en las pescaderías luchando con su último aliento por librarse de las ligaduras que amarran sus pinzas.
La Unión Europea ha aprobado nuevas normas sobre el bienestar animal: las gallinas deberán tener más espacio en sus jaulas y un lugar protegido por una cortinilla para que puedan poner sus huevos en la intimidad. Bueno, seguramente, las gallinas lo agradecerán. Naturalmente, no los avicultores que deberán hacer una fuerte inversión en reconvertir sus granjas y cuyos márgenes de beneficios se reducirán. Manda huevos, que diría don Federico.
Ahora sí les pido un esfuerzo: imaginen que son una gallina, incluso una de esas gallinas con suerte. Seguro que tienen pesadillas.
Ponemos a cocer las patatas en un cazo con agua y sal, peladas y cortadas en cubos de unos 3 centímetros de arista. Las tendremos 7 minutos, porque las queremos enteras. Sacamos y reservamos. En ese mismo agua, ponemos a cocer las judías verdes, a las ...
«La cocina es un lenguaje mediante el cual se puede expresar armonía, creatividad, felicidad, belleza, poesía, complejidad, magia, humor provocación, cultura».
(Primero de los 23 puntos que componen el ideario de el Bulli, formalizado en 2005)
En castellano ...
El momento más adecuado para incorporar a un guiso especias que van a utilizarse ralladas (como la nuez moscada) o molidas (como las pimientas) es a pocos minutos del final de la cocción. Las pimientas en grano se usan al principio para largas cocciones. ...