Ciencia
Uno suele asociar la ciencia con mayúsculas, a los grandes descubrimientos del hombre, a la conquista de nuevos horizontes en el conocimiento, a espectaculares teorías que revolucionan el saber precedente... y se olvida de que todo, hasta el más trivial acontecimiento u objeto cotidiano ha sido analizado, observado, formalizado... por algún científico. De todo esto deriva la sorpresa y a veces la sonrisa incrédula que se nos dibuja cuando aparece algún proyecto de investigación aparentemente absurdo. Y no estamos hablando de los premios Ig Nobel, esa parodia de los Nobel que distingue a investigaciones especialmente absurdas. Por ejemplo «Método para extraer vainilla de la bosta (vulgo, mierda) de las vacas», del japonés Mayu Yamamoto. (Les juro que no es una broma).
Bien, pues sin llegar a esto, hay cosas mucho más serias como el estudio publicado por la prestigiosa ‘Journal of Agriculture and Food Chemistry’ titulado «Sobre las pérdidas de CO2 disuelto al servir Champán». De este curioso estudio, que rompe con uno de los mitos (y los ritos) gastronómicos más acendrados, dio cuenta en las páginas de ‘La Verdad’ el profesor y maestro (que no son sinónimos) José Antonio Lozano Teruel. Pues bien, dice tal estudio que si de lo que se trata es de conservar el mayor tiempo posible en la copa las burbujas, la manera ideal de servirlo es dejando que se deslice sobre las paredes interiores de la copa inclinada, es decir, como servimos la cerveza. ¡Santo Dios, si Pierre Perignon levantara la cabeza. Siglos distinguiendo el sofisticado y exclusivo servicio del champán del vulgar y populista escancie cervecero para esto.!
En fin, no se yo si no acabaremos, por mor de la ciencia, consumiendo el champán en barriles y surtidores y llamando ‘litronas’ a las botellas de Moët Chandón.
¡C’est incroyable!
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...