Bares

Bares

«Bares, qué lugares ...» reza esta canción que hizo furor hace unos años. Es obvio que sus intérpretes, el grupo Gabinete Caligari, eran chicos de tierra adentro. En caso contrario, su canción podría haber comenzado de otra manera: «chiringuitos, qué lugares...» y luego cambiar la letra. Tiendas beduinas perdidas en las ardientes arenas, estaciones de servicio cervecero, ambulatorios alcohólicos, puestos de avituallamiento playero...todo, menos –¡por favor!– bares.

Llega uno a la barra de un chiringuito medio desnudo, con la cabeza y la espal da rostidas, criando con mimo un buen cáncer de piel, hirientes partí culas de sílice entre los dedos y en otros pliegues menos menciona bles del cuerpo proclives a llagas, erosiones y papilomas varios... No. Esas indignas circunstancias son impropias para acudir a un bar. No se va así a un bar.Pues bien, uno llega a un chiringuito después de haberse metido al cuerpo un par de nauseabundos tragos de agua salada soñando con el tintineo de unos cubitos de hielo contra el cristal de una copa servida por un adusto camarero –siempre en su sitio, cordial pero no gracioso, servicial pero no ser vil, rápido de mente, agil de manos, diligente y pulcro, o sea, un camarero–. Y se encuentra con un individuo sudoroso y grasiento, vocinglero e indolen te, que limpia la mesa –de plástico, marca Estrella de Levante– haciendo un barrido con una dudosa bayeta de los restos de los anteriores clientes y arro jándotelos graciosamente en tu regazo.

Un gruñido te indica que está listo para tomar el pedido –eso cree él, y por desgracia, también tú–. Es posible que te traiga lo que has pedido, e incluso que lo haga antes de que se ponga el sol, en ocasiones dejando un grácil dedo dentro del vaso y derramando generosamente su contendio sobre la mesa. ¿El tintineo? Pero, ¿qué tintineo? El hielo y el plástico no tintinean. No. Eso no es un bar
Te tomas la copa, incómodo porque las patas de la silla se hunden asimétri camente sobre la arena, arrullado por la atronadora música chandunguera del ¿establecimiento?, corriendo el riesgo, cada vez que abres la boca de encontrarte entre los dientes un platillo volador lanzado por un tierno infante, aturdido por las idas y venidas de estultos adolescentes a móviles pegados, con la música de Upa dance como señal de llamada. No. Eso no es un bar.


La cosa se complica si eres un amante del riesgo y quieres acompañar la bebida con algo sólido. Unos calamares a la romana, cuyo adjetivo parece remitir a la época histórica en la que fueron rebozados, una ensaladilla que parece estar diciendo: «cómeme...y verás». El mal español, vulgo cagarrucia, siempre al acecho. Servilletas de papel, para que se las lleve el viento y ensu cien la playa, tenedores aparentemente recién salidos de las manos y la mente de Uri Geller. Terminado el frugal y peligroso ágape, uno paga la cuen ta, más hinchada que tus hinchados juanetes al vapor, despega con dificul tad el bañador de la silla estilo Aguila Amstel, y de paso el culo del bañador, y se encamina de nuevo –polvo, sudor y hierro, el Cid cabalga– a ningún sitio, pero lleno de arena. No. Eso no es un bar. «Bares, qué lugares, tan gratos para conversar»


RECETAS

Calamar guisado con chorizo

Calamar guisado con chorizo¿Quién dijo miedo? Mezclar dos productos tan aparentemente alejados como calamar y chorizo da un gran resultado. Ponemos una cazuela al fuego con un poco de aceite y freímos ligeramente el chorizo cortado en rodajas. Justo para aromatizar y dar color ...

(+) VER MAS.
CURIOSIDADES

El apartamento

El apartamentoLas feministas es que no se enteran. Décadas de lucha en pro de los derechos de la mujer, páginas de historia escritas a fuego y sangre para lograr el voto femenino, la liberación sexual, o la persecución judicial de los malos tratos domésticos, y se

(+) VER MAS.
TRUCOS

Pollo crujiente

Pollo crujiente En Castilla y León se asa el cordero lechal masajeado previamente con manteca de cerdo, y en una bandeja sin líquido. En otra bandeja se coloca agua aromatizada con limón y unos ajos. Se trata de que la carne no toque líquido alguno para que la manteca ...

(+) VER MAS.

Buscador

El Almirez

La cocina de cada día
de Pachi Larrosa.

Zarangollo con virutas de sepia
Zarangollo con virutas de sepia

Pelamos las cebollas y patatas, al calabacín le quitamos ambos extremos; a continuación cortamos estos ingredientes a rodajas, siendo las patatas más gruesas que el resto. Ponemos ...

(+) Más recetas de restaurantes.
ENVÍA TUS RECETAS
Envía tus recetas

Comparte tus recetas de cocina con los usuarios de laverdad.es

(+) ENVIAR.

HACIENDA PINARES Monastrell Dulce 2007
HACIENDA PINARES Monastrell Dulce 2007

Bodega Hacienda Pinares c/ San Juan Bautista, 18 02500 Tobarra ( Albacete) telf.: 967 327 174 móvil 609 108 393

(+) Más catas de vinos.