Los helados son al verano como las castañas asadas al invierno, una especie de sistema portátil de climatización. Los helados son una burla al calor, al que vencemos sacándole la lengua, una daga contra el sol, un pellizco de nieve en la arena ardiente.
Como muchas otras cosas, los helados los inventaron los chinos hace 4.000 veranos, nada menos. Al principio consitía en una pasta a base de arroz (¡claro!), especias y leche envuelta en nieve, y se considera ba como un signo de gran riqueza, manjar exclusivo de ricos y nobles. Y es que lo caro era conseguir la nieve, que se importaba desde las cumbres montañosas y se intentaba conservar en sótanos umbríos..
Y no se vayan a creer que la imagen de los puestos callejeros de hela dos, tan habituales en nuestras costas son cosa moderna. El el siglo XIII, las calles de Pekín estaban pobladas de vendedores ambulantes con sus carritos gritando aquello de ¡Al rico helado!. Pero en chino claro.
Pero lo que casi nadie sabe es que el padre de los helados, tal y como hoy los conocemos, y sobre todo, de la industria que soportan, fue un español, el físico Blasius Villafranca, afincado en Roma en el siglo XVI. Este buen hombre descubrió que era posible alcanzar con rapidez el punto de congelación de una mezcla añadiendo salitre a la nieve.
Gracias a este descubrimiento, los fabricantes florentinos empezaron a producir los primeros helados de la historia completamente solidificados. Fue poco después cuando aparecieron en Francia unos helados fabricados con un molde esférico: las bombas heladas
Como consecuencia, los helados dejaron de ser una exquisitez propia de ciudadanos con posibles y se popularizaron.
Pero faltaba un detalle. En 1920, un fabricante de Ohio, Harry Burt, puso a la venta el primer helado de vainilla provisto de un palito de madera para sujetarlo.Es decir, lo que ahora conocemos por un polo.
Esto de ponerle un palito a las cosas siempre ha dado muy buenos resulta dos. El Chupa-Chups y la fregona, dos inventos también españoles a mayor gloria de la patria, son muestra de ello.
Por cierto, no quieran saber de qué están hechos algunos helados. Se quedarían... pues eso, helados.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...