Las feministas es que no se enteran. Décadas de lucha en pro de los derechos de la mujer, páginas de historia escritas a fuego y sangre para lograr el voto femenino, la liberación sexual, o la persecución judicial de los malos tratos domésticos, y se siguen olvidando de uno de los inventos más malignos y crueles que azota a las amas de casa: el apartamento.Y no es una película.
Generalmente, dícese apartamento de un pequeño cubículo ubicado a cierta distancia de una costa (de 0 a 50 kilómetros), construído con endebles materiales, cuyo alquiler alcanza cifras astrónómicas durante la temporada veraniega y que constituye el lugar de vacación de un buen número de familias españolas. ¿Y qué supone para un ama de casa que su marido haya alquilado un apartamento?: ¿Holganza, descanso, relajamiento, falta de obligaciones... valores todos que constituyen la esencia de lo que se entiende por unas vacaciones? Ni mucho menos, sino todo lo contrario.
Nuestra sufrida amiga se seguirá deslomando igual que en su dulce hogar, ocupándose de todas las tareas domésticas, con las dificultades añadidas de hacerlo en un lugar desconocido. Se achicharrará guisando en una cocina ajena donde nunca encontrará lo que necesita, a una temperatura ambiente de 40º. Lo hará más sola que nunca porque su Paco y los niños han ido a disfrutar, por supuesto, y se pasan el día en la playa.
Deberá atender a más personas de las habituales porque al apartamento se habrán apuntado los dos niños de su hermana Puri («chica, si tenéis sitio de sobra») y el novio grunge de la nena. Estará continuamente limpiando la mierda que trae la prole de la arena y curando la picadura de medusa de Robertito o las quemaduras solares que han arrasado las corvas de su señor esposo. Y encima no podrá hablar con nadie porque los del apartamento de al lado son guiris. Si Flora Tristán levantara la cabeza, algo diría de esto.
Cortamos la pechuga de pollo en filetes finos y los colocamos en una fuente. Los regamos con salsa teriyaki, los tapamos con papel film y los dejamos marinando durante 30 minutos.
Ponemos a hervir agua en un cazo. Cuando borbotee, lo apartamos del fuego ...
¿Qué sería de la cocina sin las salsas? De su importancia a lo largo de la historia da fe el hecho de que muchas de ellas fueron creadas o descubiertas por personajes de cierta relevancia social en su época. Una de las más conocidas, nuestra salsa mahonesa, ...
Una forma de darle un toque diferente una vinagreta es incorporar zumo de naranja, que aportará un matiz cítrico y dulce a un tiempo. En ese caso es interesante añadir unas gotas de vinagre para reforzar el punto ácido.
Elaboración : Para esta preparación de este pescado lo que debemos hace es meter el salmón en un tapar o bandeja con profundidad y colocarle por capas el eneldo luego
(+) Más recetas de restaurantes.