De gustibus non est disputandum, o sea, que pa gustos no hay na escrito. Hoy, cuando acudimos a un restaurante se nos ofrecen básicamente dos posibilidades: comer a la carta, eligiendo entre una más o menos variada lista de platos, o el menú del día; lentejas, vamos. Bueno, pues algo tan habitual como esto tiene mucho que ver con la forma en que se comía en los siglos XVII y XVIII: a la francesa o a la rusa.
Ahí donde lo tienen, cuando nos sentamos en la mesa de nuestra casa y nos trajinamos de primero unas verduras y luego, una vez rebañado el plato, atacamos un pollo al chilindrón (por un poner) estamos, nada más y nada menos que comiendo a la rusa. Sin embargo, cuando visitamos un bufé o nos decidimos por uno de esos menús degustación tan en boga en tantos restaurantes, estamos remedando el antiguo servicio...a la francesa.
Consistía el servicio a la francesa en colocar en la mesa todos los platos que componían el ágape a la vez. Y así, en 1742 la publicación El nuevo cocinero real y burgués recomendaba como lo apropiado de la buena casa siete platos por servicio. Teniendo en cuenta que los servicios mínimos de las casas con posibles eran tres –primer, segundo y postres– tenemos que los burgueses galos del XVIII se metían entre pecho y espalda 21 platos en una comida de diario.
Amas de casa habrá, a cuen seguro, que estarán lanzando suspiros de alivio porque los vericuetos de la historia de las costumbres hayan apartado de las contemporáneas las derivadas de las de nuestros vecinos y hayan decantado entre nosotros las, sin embargo, más alejadas, propias de las estepas orientales. Por lo de fregar, lo digo.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
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Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...