Calor de hogar

Calor de hogar

Casi todos tenemos una relación especial con las castañas. Incluso en estas tórridas tierras murcianas, algunos recuerdos infantiles están indisolublemente unidos a ese olor del fruto asado vinculado a la Navidad, a esa reconfortante sensación de una castaña caliente en el puño cerrado, a esa imagen casi ancestral de la castañera vestida de riguroso negro. Tan de negro como el calvo ese que nos augura desde la pequeña pantalla felicidades sin cuento si jugamos a la lotería. Son dos imágenes soldadas a un tiempo, pero ¡qué tiempos tan diferentes!

Recuerdo que en una visita a mi tierra natal, Burgos, –2 bajo cero, el aliento helado, la nariz enrojecida, las manos entumecidas– me encontré con un puesto de castañas. Moderno, eso, si: madera de pino, cartel de la Concejalía de Turismo... Ávido de volver a sentir ese calor primigenio, casi uterino, me acerqué a comprar un cucurucho. La castañera no era una arrugada viejecita encorvada sobre el humo del asador. Un joven con gorra de beisbol colocada a lo Luis Enrique, me preguntó cuántas quería. Yo le repliqué que me daba igual, que lo que queria era revivir recuerdos de infancia. Ante su cara de perplejidad –si aquí sólo vendemos castañas, pensaría…– le pedí una docena.

Sentí de nuevo el nutricio calor en mi mano, el aroma que pintaba imágenes de hogar familiar... pero algo fallaba. Quien me había vendido las castañas era un ecuatoriano –¡en Burgos, a dos bajo cero! ... ¡castañas¡– De ahí que me mirara como si yo estuviera loco. Unas castañas son unas castañas. Comentando esta anécdota me enteré después de que la vieja castañera seguía viva, se había hecho millonaria y no había año que no se comprara dos o tres pisos. Tiempos modernos.


RECETAS

Arroz con pollo y setas

Arroz con pollo y setasEs difícil encontrar un plato más económico y más sabroso. Troceamos la pechuga de pollo. Esta vez queremos que los trozos se vean. La colocamos en un bol con un chorrito de salsa teriyaki (para los aventureros). Opcionalmente, salpimentamos y reservamos ...

(+) VER MAS.
CURIOSIDADES

Terror en el hipermercado

Terror en el hipermercado«Empujando mi carrito, /lleno de Quench y Mielitos; /Mari Pili va muy mona /con su faldita de goma, /uúh! « Si, toda una premonición la canción que cantaban Alaska y los Pegamoides hace ya tres décadas (¿ya?). La verdad es que los supermercados de entonces ...

(+) VER MAS.
TRUCOS

Patatas asadas y doradas

Patatas asadas y doradasUna especie de guarnición universal. Lavamos bien la piel de unas patatas nuevas. Las envolvemos en papel albal y las pinchamos con un tenedor o un pincho. Las asamos a 180 grados durante 30 minutos al horno. Las abrimos longitudinalmente y las doramos ...

(+) VER MAS.

Buscador

El Almirez

La cocina de cada día
de Pachi Larrosa.

Zarangollo con virutas de sepia
Zarangollo con virutas de sepia

Pelamos las cebollas y patatas, al calabacín le quitamos ambos extremos; a continuación cortamos estos ingredientes a rodajas, siendo las patatas más gruesas que el resto. Ponemos ...

(+) Más recetas de restaurantes.
ENVÍA TUS RECETAS
Envía tus recetas

Comparte tus recetas de cocina con los usuarios de laverdad.es

(+) ENVIAR.

Monasterio de Santa Ana Tinto Monastrell 2001
Monasterio de Santa Ana Tinto Monastrell 2001

Casa de la Ermita C/ Alfonso X, nº2, 1ºC- 30520 Jumilla (Murcia)

(+) Más catas de vinos.