Seamos indulgentes con ellos. Al fin y al cabo, se dejan la pasta en el solar patrio y mientras no se les permita ver un partido de football, no son peligrosos. Pero es importante estar avisados de ciertos comportamientos de nuestros turistas ingleses para evitar situaciones embarazosas y por mor del buen entendimiento de ambos pueblos, que dirían Jose Mari y el amigo Bleeeeer. Además de recordar que vienen de un país que ha encumbrado en la categoría de héroes a piratas y corsarios, tengamos en cuenta otros antecedentes.
Señalan las crónicas, por ejemplo que Isabel de Inglaterra era muy pulcra y que «se bañaba una vez al año hiciera falta o no» De Carlos II y su crote, escribió lo siguiente sir Anthony Wood, anticuario de Oxford, ciudad en la que una caterva de cortesanos pasó el verano de 1665: «Aunque pulkcros y alegres en apariencia, eran, sin embargo, muy puercos y bestiales, dejando al marcharse sus excrementos en todos los rincones..» Naturalmente las cosas han cambiado mucho y recordemos, en descargo histórico, que exactamente cien años más tarde, en 1775, fue un inglés, Alexander Cumming, relojero de profesión, quien inventó el water moderno con cisterna.
Y del retrete a la mesa, perdóneseme tan indelicada transición. La vieja serie televisiva Hunter (¿Se aceurdan? me proporcionó un dato. El policía protagonista había penetrado en una casa en pos del malechor, encontrándose un plato sobre la mesa a medio comer. Observando– y un zoom de la cámara lo remarcó– que el cuchillo descansaba a la derecha y el tenedor a la izquierda, el astuto sabueso obtuvo una pista de la identidad del fugitivo «Es europeo, no come como nosotros», exclamó.
Efectivamente, los americanos `–y sus primos, los ingleses– usan el cuchillo para trocear la comida y, una vez hecho esto, se olvidan de él comiendo los pedazos exclusivametne con el tenedor, toda una aberración para un europeo.
¿Que por qué coloco a los ingleses entre los no europeos? Es evidente. Cuando hay niebla en el canal de La mancha, los ingleses afirman: «El continente está aislado».
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...