Microondas conectado a Internet
La tecnología es un potente factor de cambio de los usos y costumbres y esto es especialmente evidente si lo aplicamos al mundo de la cocina. Sólo hay que pensar en las diferencias entre las cocinas domésticas en la Edad Media y en las actuales. Esas pobres mujeres estaban obligadas a labores propias de un estibador en unas penosas condiciones, que nada tienen que ver con las asépticas y funcionales cocinas de hoy.
Durante la revolución industria la masificación de la producción desplazó el trabajo manual y artesanal y el ingreso de las mujeres al mercado de traba jo cambió la rutina familiar. Se redujeron los espacios en el hogar al establecerse los edificios por apartamentos, se redujo también la cantidad y tamaño de los muebles. El acceso al conocimiento de una numerosa clase media y la escasez de mano de obra doméstica democratizaron la cocina. La aparición de nuevas industrias influyeron en la evolución de la cocina como espacio de trabajo.
Los inventos se sucedieron, algunos entre curiosas vicisitudes. Así, al inventor de las latas de conserva no le llegó la misma inspiración a la hora de inventar un artilugio para abrirlas, por lo que éstas fueron una auténtica pesadilla hasta que décadas más tarde se inventará...el abrelatas. La ola de Papín, físico francés, fue la responsable de varios accidentes hasta que el inventor incorporó una válvula de seguridad.
Ahora los inventos son más light. En la era de la información, aparecen frigoríficos que detectan lo que falta y hacen la compra por internet, o microondas con pantalla de televisión. Lo último, un tenedor con cronómetro para medir el intervalo óptimo entre bocado y bocado. El tenedor indica mediante una señal luminosa cuándo puede tomarse el siguiente bocado sin castigar el estómago. Tiempos modernos.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...