Carrito de mesa para las las botellas de licor / LV
Últimamente asistir a un restaurante de postín ha empezado a convertirse en todo un espectáculo. Uno puede ir a ver la fórmula uno, insuflado de alonsomanía, o asistir a las carreras de motos en Jerez, o animarse a apostar un dinerillo en el hipódromo. Pero también puede dedicarse a contemplar... las carreras de carros. Si. si. Y no nos estamos refiriendo a ningún espectáculo romano,. sino a lo que puede acabar ocurriendo en este tipo de restaurantes.
Señores, todo llega en carro. Tradicionalment, el servicio de sala incluía el carro de los postres: un mueble más o menos señorial sobre ruedas que era paseado por el comerdor para que los clientes vieran con sus propios ojos la oferta de dulces. Bueno, la verdad es que este carricoche no es ya tan habitual, entre otras cosas porque lo que se valora es el postre no industrial hecho en la cocina al momento.
Pero, en su lugar han aparecido el carro de los quesos, el carro de los aceites, el carro de los vinagres, el carro de los panes.... y esa manía escobariana de los carros está llegando a provocar serios problemas de circulación en los comedores, más propios del trasiego típico de un supermercado que de lo que se supone un relajante espacio para disfrutar de la comida.
Como sigamos así, habrá sitios en los que el maitre acabará convertido en un guardia de la circulación. Y es que por mucho carro que haya, no necesariamente irá todo sobre ruedas.
Limpiamos las piezas de secreto de la mayor parte de la grasa que los cubre y cortamos cada pieza en dos, de tal manera que tendremos ocho filetes. Las salpimentamos y reservamos. En una bandeja apta para introducirla en el horno colocamos las patatas ...
Escenario, la terraza del restaurante de un resort de golf, de esos que jalonan –para bien y para mal– algunas zonas de la región. Protagonistas, cuatro fornidos británicos de mediana edad, seguramente catapultados desde los brumosos aeropuertos londinenses, ...
Cocemos unas espinacas en el microondas al máximo de potencia 5 minutos . Las removemos y seguimos otros cuatro minutos. En un bol mezclamos bien un nuez de mantequilla líquida, 1 cucharada de harina, un chorrito de vino blanco y otro de nata líquida. ...