Bostezos

Bostezos

Bostezos

Bostezar en público sin taparse la boca, permitiendo que nuestros interlocutores nos vean por ella hasta los higadillos, es considerado en nuestros tiempos signo de poca urbanidad. Sin embargo, en origen, la costumbre de colocar la mano delante no tenía por objeto evitar la exhibición de caries, ni demostrar buena crianza. Antes bien, era un gesto provocado por el miedo a que, en una de esas descontroladas exhalaciones, el alma, es decir, la vida, se nos escapara del cuerpo.

Naturalmente, es inútil reflexionar acerca de la lógica de las costumbres nacidas de supersticiones o creencias religiosas, porque, la verdad es que el método de colocar la mano para evitar que el alma se nos fuera volando, no parece muy eficaz. Pero no debemos deducir por ello que nuestros antepasados eran unos ociosos que ocupaban su tiempo en inventar tonterías de este calibre.

En la antigüedad, la mortalidad infantil era muy alta. Y los médicos la relacionaban con el hecho de que los bebés bostezaban continuamente... sin taparse la boca. Los médicos llegaron a recomendar a las madres que se mantuvieran vigilantes durante los primeros meses de vida de sus hijos para hacerlo por ellos.

Pero hay más: cuando bostezamos, además de taparnos la boca solemos pronunciar una frase de excusa. Otra vez, un signo de buena educación con una motivación en sus orígenes muy diferente. El hombre antiguo pedía perdón cuando bostezaba porque estaba exponiendo a sus vecinos al contagio de enfermedades, en unas épocas en las que la población era devastada cada cierto tiempo por diversas epidemias. Había observado que la acción de bostezar era contagiosa para quien la presenciaba. Y dedujo que, si el bostezo era un riesgo para quien bostezaba, ese riesgo podía transmitirse también a los demás.

Así que, ya saben, aunque estemos convencidos de que cuando bostezamos el alma no se nos va a ir por la boca -todo lo más la fuerza, especialmente a algunos políticos y presidentes de equipos de fútbol-, ni vamos a exportar enfermedades sin cuento, sigamos tapándonosla. Sobre todo si acabamos de comernos una tosta de cabrales.


RECETAS

Mújol del Mar Menor asado

Mújol del Mar Menor asadoPedimos en la pescadería que nos limpien bien los pescados y nos los abran sin quitar la espina central (nos quedarán más jugosos que si la quitamos). Ya en casa, los lavamos bajo el grifo y los secamos con papel de cocina. En una sartén amplia pochamos ...

(+) VER MAS.
CURIOSIDADES

La eterna juventud

La eterna juventud El miedo está en el origen de la conservación de alimentos. El miedo al futuro inmediato, a la incertidumbre ante los días venideros, a la inseguridad provocada por las guerras y las hambrunas… en definitiva, el miedo al desabastecimiento, a la falta ...

(+) VER MAS.
TRUCOS

Caldo de jengibre

Caldo de jengibreCuando hagamos un caldo de ave o de verduras, sea para hacer sopas o consomés o para conservar para elaborar salsas, podemos añadir un buen trozo de jengibre fresco. Aportará un toque fresco y ligeramente picante y exótico que resultará muy agradable ...

(+) VER MAS.

Buscador

El Almirez

La cocina de cada día
de Pachi Larrosa.

Zarangollo con virutas de sepia
Zarangollo con virutas de sepia

Pelamos las cebollas y patatas, al calabacín le quitamos ambos extremos; a continuación cortamos estos ingredientes a rodajas, siendo las patatas más gruesas que el resto. Ponemos ...

(+) Más recetas de restaurantes.
ENVÍA TUS RECETAS
Envía tus recetas

Comparte tus recetas de cocina con los usuarios de laverdad.es

(+) ENVIAR.
Casa Cisca 2003
Casa Cisca 2003

Bodegas Castaño Ctra. Fuenteálamo, 3 30510 Yecla Tf.: 968 79 11 15 Fax: 968 79 19 00 E-mail: info@bodegascastano.com

(+) Más catas de vinos.